30/1/12

España frena las energías renovables en Canarias para pagar a sus pensionistas

Madrid ha devuelto a Canarias a la década de los noventa. El Real Decreto aprobado en el Consejo de Ministros españoles suspendiendo los incentivos a las renovables paraliza el concurso eólico fomentando el expolio de nuestro petróleo. Esta medida es un ataque frontal a un país como Canarias que presenta el potencial eólico más alto del planeta.

La suspensión temporal de los procedimientos de preasignación de retribución de renovables y de los incentivos a las nuevas instalaciones de producción eléctrica alternativa ha borrado de un plumazo no solo las infraestructuras eólicas proyectadas en el Archipiélago, sino también las estaciones de bombeo hidráulico (como la de Chira-Soria) en Gran Canaria, Tenerife, La Palma y La Gomera. La paralización de estas estaciones suma 500 millones menos de inversión estatal a la prevista para el concurso eólico (600 millones de euros) que posiblemente afectará así mismo a numerosos puestos de trabajo en nuestro país. Este atropello al desarrollo de Canarias ha sido defendido por el ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria, que declaró la necesidad del Estado Español en reservar los fondos estatales para cubrir la subida de las pensiones. Hace poco más de un mes, el Gobierno autonómico de Canarias desatascaba el concurso público para la instalación de parques eólicos en las islas, pendiente desde 2007. La suspensión frustra ahora cualquier acción: "Ni un solo parque se podrá instalar", asegura Luengo, viceconsejera de energía del Gobierno autonómico. Sólo el proyecto de Gorona del Viento de El Hierro se salvará de la quema. El presidente del Cabildo herreño afirmó que no habrá problemas de financiación para la empresa pública con la que la isla aspira lograr la autosuficiencia energética a partir de renovables. "No va a haber nuevas autorizaciones, pero las que están no van a tener problemas".


¿Venganza de Zoria o intereses españoles?


Esta decisión de José Manuel Soria podría tratarse de una venganza, algo que así lo creen miembros de la clase política de las Islas como Francisca Luengo (PSOE) que ha pedido a Soria que recapacite y permita recuperar el régimen específico de las islas a través de una excepción a ese decreto. "Producir energía eléctrica en Canarias con las renovables es tres veces más barato que quemando gasoil", ha sentenciado Luengo. "Canarias no se merece esa venganza". Sin embargo otros creen que esta decisión parte, al fin y al cabo, del Gobierno Español en sí y no se trata de una cuestión personal o partidista, ya que el Estado Español ha defendido sus intereses. Recordemos que, como siempre, España ha apostado por una economía canaria profundamente dependiente, pero eso sí, lo justamente subvencionada. En definitiva, un pueblo con las manos atadas sin ninguna cota de soberanía real en ningún aspecto.


Roque Calero advierte del desastre que supondrá la dependencia del petróleo en el país


El catedrático de Ingeniería Mecánica de la ULPGC, Roque Calero, ha advertido en que la medida afectará negativamente a la economía del Archipiélago al fomentar su dependencia de los combustibles fósiles, especialmente del petróleo. "Es un auténtico desastre", ha reconocido, "un suicidio para Canarias". Calero se ha referido a la escalada que experimentará el precio del crudo en los próximos meses y que ya se ha dejado intuir con la irrupción de la "primavera árabe", que ha afectado a países productores de petróleo como Libia, y la imposición de sanciones a Irán, hasta ahora uno de los principales suministradores de petróleo a España. "El petróleo va a subir entre un 20% y un 30%", ha augurado. La otra alternativa es el gas, que arrastra, solo en Gran Canaria, una ácida polémica sobre la construcción de la planta regasificadora en la isla. La suspensión del concurso eólico convierte en inviable el Plan Energético de Canarias (Pecan) que marca una producción eléctrica del 30% en las islas para 2015. En la actualidad, el porcentaje alcanzó tan solo el 7% en 2010, muy por detrás de los objetivos del Pecan, lo que pone de manifiesto la dependencia de los combustibles fósiles que arrastra a todos los sectores productivos: turismo, alimentación, transporte, desalación para el suministro de agua. "Nos puede hundir en una depresión económica de la que no saldremos nunca", ha puntualizado el investigador. Roque Calero ha apuntado que el Real Decreto aprobado el viernes desperdicia, además, el potencial de las islas y recuerda que aunque el potencial eólico de España sea discutible, en Canarias “tenemos el potencial eólico más alto del planeta". En previsión, el profesor ha explicitado que la temporalidad de la medida no es una excusa, puesto que, a su juicio, es necesario "empezar desde ahora" con el impulso a las renovables y "conseguir que eso se haga de cualquier manera".

27/1/12

Los tuareg se rebelan en Malí por la independencia del Azawad

El pueblo tuareg, dirigido por el MNLA (Mouvement National pour la Liberation de l'Azawad) se levantó en armas contra el Estado de Mali y desde el 17 de enero se producen duros enfrentamientos armados en la zona norte del país.

BlogNacionCanaria. Esta revuelta desenvuelve en unos tiempos de alta agitación en el norte del Continente, donde casi todos los territorios han experimentado revueltas sociales y militares. La revuelta tuareg es causada por la situación de discriminación que este pueblo padece desde los tiempos de la independencia del país en 1960, donde junto a otros grupos étnicos minoritarios fueron excluidos del nuevo estado. La revuelta no es algo inédito ya que le preceden otras diversas que se han producido décadas anteriores (1961,1990 y 2007) estando presente siempre las aspiraciones independentistas en la zona norte del país denominada Azawad. Todas estas revueltas fueron brutalmente reprimidas y los tuaregs han visto con impotencia como Malí no ha cumplido ningún acuerdo en los tratados de paz. Ignorados por los medios de comunicación, la comunidad internacional, salvo el apoyo del movimiento amazigh, los tuaregs se sienten solos en un una globalización hostil a su modo de vida y su forma de ser.

Tanekra o rebelión

En el 2011 se creó el MNLA para defender las demandas políticas y sociales del Azawad y denunciar la complicidad del Estado de Malí en la instalación de los grupos armados islamistas como el AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico) en su región. La respuesta de Mali fue la criminalización de los tuaregs vinculándolos con el AQMI, narcotraficantes o el derrotado ejército de Gadafi acompañado del despliegue masivo del Ejército de Malí en la región. Estos hechos provocaron que el 17 de enero 2012 estallara un nuevo episodio de cruento conflicto entre el pueblo tuareg y el estado que se desarrollan hasta el día de hoy y donde el MNLA ya ha ocupado diversas regiones al norte de país y avanza hacia el sur según la prensa tuareg.


M.N.L.A


El Mouvement National de Liberation d’Azawad está formado por ex rebeldes de las revueltas de la década de 1990 (Movimientos y Frentes Unificado de Azawad (MFUA), 2006 (MTNM) de Ibrahim Ag Bahanga, voluntarios de las diversas tribus (Touareg - Songhai - peuhl y Moor) oficiales y soldados desertores del ejército de Malí y ex combatientes regresados de Libia vinculados a esta lucha. Según el propio movimiento sus cuadros dirigentes son jóvenes que han tenido la oportunidad de recibir una formación en lengua francesa y árabe, así como antiguos miembros del derrotado ejército de Gadafi y del CNT libio por igual. Se han declarado públicamente laicos y se han desmarcado de todo movimiento de corte religioso afirmando que su único objetivo es el establecimiento de una república independiente y democrática en el Azawad, donde se respete las libertades de la población autóctona tanto tuareg como otras minorías étnicas. Sus portavoces están llevando su voz a los medios para que conozcan la versión de los hombres azules. En una entrevista a Tamazgha.fr el portavoz del MNLA Mussa Ag Ataher Sobre la vinculación con Gadafi y los tuaregs regresados de Libia afirma “Somos la continuidad de un proceso iniciado en 1963, cuando la rebelión tuareg fue reprimida sangrientamente por el régimen de Modibo Keita. Luego fueron las rebeliones de 1990 que finalizaron con acuerdos no cumplidos y ahora es el MNLA. ¿Cómo se puede resumir en el regreso de algunos combatientes de Libia?" Sobre el resto de estados "El Azawad es un problema interno que deben permanecer interno. Argelia y todos los países vecinos deben permanecer neutrales. El deber de Francia a asumir su responsabilidad en esta situación debido a su gestión de las independencias africanas."

El Azawad, los tuaregs y el Movimiento Amazigh
Azawad es el nombre con que los tuaregs designan a su territorio o país natural, es decir, un territorio inmenso en que se reparten varios estados norteafricanos y que ocupa el Sahara central abarcando el norte de Mali, de Níger y parte del sur de Argelia y Libia. Tras la retirada del colonialismo francés esta inmensa región desértica fue repartida entre diversos estados que dejaron al pueblo tuareg dividido en fronteras artificiales de trazadas sobre un mapa. Los tuaregs de cada zona se han visto obligados a negociar con gobiernos de estados muy diferentes desarrollando relaciones de gran hostilidad con los gobiernos de Mali y Niger contra los que han vivido diversos enfrentamientos armados. Las raíces de este conflicto se pueden rastrear en la historia donde los pueblos negros del sur de Mali y Niger y que ocupan las instituciones son enemigos históricos de los tuaregs.
Pero, ¿quiénes son los tuaregs? Aparte de la denominación árabe de tuareg también son conocidos como hombres azules, y en su propia lengua como Kel Tamachek, es decir, “los que hablan tamachek”, la variante de la lengua bereber o amazigh que utilizan. Son un pueblo amazigh autóctono de una de las regiones más inhóspitas del planeta; el Sahara central. Aunque en la actualidad están profundamente mezclados con subsaharianos, proceden de las antiguas poblaciones amazighes mediterráneas que ocupaban el arco libio-tunecino y algunas zonas del Atlas marroquí. Debido a su aislamiento y su feroz resistencia a todos los intentos de dominación, aunque de religión musulmana conservan muy arraigada su propia identidad cultural y su lengua que es considerada la variante amazigh más arcaica y menos influenciada por el árabe. Como curiosidad, la investigación lingüística revela el mayor paralelismo entre el amazigh hablado por los indígenas canarios y el dialecto amazigh tuareg que revela un probable origen común en la noche de los tiempos. Aunque la ocupación francesa supuso un episodio cruento de conquista, el verdadero calvario de los tuaregs arribó tras la descolonización donde su ubicación los relegó a marginados en los estados que habitaban. Las revueltas fueron continuas en Niger y Mali y las represiones, sequías y hambre empujaron a una buena parte de los tuaregs a abandonar el desierto y emigrar. En una región pobre, un pueblo minoritario ha sido víctima de la impunidad que otorga el olvido de la comunidad internacional, siendo el reciente movimiento amazigh el único que ha apoyado los derechos de un pueblo autóctono que corre un riesgo considerable de ser absorbido por el nuevo orden mundial capitalista donde los pueblos minoritarios no tenemos cabida.




Movilizaciones independentistas meses antes de la rebelión.

26/1/12

Capitalismo colonial



Zoria apadrina la esquilmación de nuestro petróleo por Repsol

Como no podía ser de otra manera, serán los españoles los que exploten el petróleo canario no sólo no reportando ningún beneficio a la sociedad canaria, sino poniendo en riesgo su principal sector económico. Este hecho será apadrinado por un ministro "canario" como Jose Manuel Soria.

Fuente. E.F.Canarias-Semanal. La multinacional española Repsol YPF tiene todo listo para desembarcar en Canarias y comenzar labores de exploración-prospección petrolífera frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. Según se conocía este martes 24 de enero, la empresa está solamente a la espera de una concesión administrativa que le permita iniciar estas prospecciones. El proyecto de la petrolera para Canarias comenzó a abrirse paso en 2001, cuando el ejecutivo de José María Aznar, con el apoyo de CC, le concedió unos permisos que posteriormente anularía parcialmente el TS por un "defecto de forma". Pero durante estos años la multinacional española -denunciada por delitos ecológicos y violación de DD.HH. en diversos países- no ha cejado jamás en su empeño. Sus "gestiones" se dirigieron primero al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero. Los dirigentes de este partido no tardaron en abandonar el rechazo frontal al proyecto, útil para la caza de votos en fechas electorales, para intentar vender a la población que lo fundamental era garantizar una explotación petrolífera "no contaminante". Algunos prohombres del PSOE en Canarias, como Jerónimo Saavedra, incluso llegaron a manifestar a la prensa que "si tenemos riqueza debajo de la costa, por qué vamos a decir que no se saque gas o petróleo". Los planes de Repsol, sin embargo, se han visto definitivamente impulsados con la victoria de Mariano Rajoy. El propio Rajoy ya había encargado un informe a las FAES, el think tank que preside José María Aznar, sobre política energética, en el que se apoya la búsqueda de hidrocarburos en el Archipiélago para combatir la dependencia energética. Inmediatamente después de tomar posesión como ministro de Industria, Energía y Turismo, el líder de la derecha española en Canarias, José Manuel Soria, adelantaba su intención de propiciar que esta búsqueda se pusiese en marcha lo antes posible. Este martes, Soria añadía que su Ministerio ya ha iniciado un estudio para determinar si es viable comenzar las prospecciones, si bien el ministro añadía que “no se hará” sin el consenso del Gobierno autónomo y los cabildos de Fuerteventura y Lanzarote.


¿QUIÉN SE BENEFICIARÍA EN NUESTRO ESTATUS COLONIAL DE LA EXTRACCIÓN DE PETRÓLEO CANARIO?

Para intentar vencer las numerosas resistencias que actualmente existen al proyecto de Repsol YPF, sus defensores no dudan a la hora de utilizar las más burdas falacias. Coinciden en la importancia que tendría para Canarias, especialmente afectada por la Crisis económica, disponer de estos importantes recursos. De acuerdo a los cálculos realizados por la compañía petrolera tras sus primeras prospecciones, si se cumplieran sus expectativas Repsol podría llegar a extraer unos mil millones de barriles de crudo en 20 años. Lo que, según los precios del años 2008 supondrían más de 126.000 millones de dólares de beneficio para la empresa española. Y no, obviamente, para los habitantes del Archipiélago. De estos multimillonarios ingresos, la transnacional sólo tendría que pagar al Estado Español alrededor de un 5%, cuya finalidad ni sería necesariamente para el Archipiélago ni podría ser controlada democráticamente para asegurar que revirtiesen en beneficio de la mayoría de la población.

LAS SECUELAS ECONÓMICAS, SANITARIAS Y ECOLÓGICAS DEL PROYECTO DE REPSOL

Pero si solamente los accionistas de Repsol YPF se beneficiarían de la apropiación de los posibles recursos petrolíferos que pudieran albergar las aguas canarias las secuelas ecológicas, económicas y sobre la salud humana de la actividad extractiva sí quedarían en el Archipiélago. Un accidente de grandes magnitudes tendría consecuencias devastadoras para Canarias, toda vez que el archipiélago cuenta con apenas 2 Km. de barreras para proteger sus costas y no existe ningún barco con la capacidad suficiente para absorber un posible vertido de crudo. Los recursos pesqueros de la zona se verían gravemente afectados y la pesca de altura y de otras especies de fondo podría desaparecer. Pero es el sector turístico, del que el Archipiélago tiene una absoluta dependencia, el que en primer término sufriría las consecuencias. En el 2001, la decisión del Ejecutivo de Aznar de conceder los permisos a Repsol bastó para que los turoperadores amenazaran con desviar a sus clientes hacia otros destinos. Y es que no debería resultar difícil comprender que una costa cubierta de alquitrán no es, precisamente, lo que esperan encontrar los millones de turistas de sol y playa que visitan las Islas anualmente. En el caso de no producirse ningún incidente también existirían repercusiones mediomabientales. Se producen gases y subproductos que, al igual que el crudo, son altamente contaminantes. Tras la fase de perforación, por ejemplo, son arrojadas al mar cantidades ingentes de metales pesados y tóxicos -como el Cadmio, el Arsénico, el Cobre o el Mercurio-. Se sabe que la vida desaparece completamente en un radio de 500 metros alrededor del pozo de extracción. Estos minerales son difundidos rápida y profusamente por las corrientes marinas, y sus efectos pueden alcanzar un área de entre 10 y 100 Km2 y persistir durante un mínimo de 9 años. A la difusión de éstas y otras sustancias contaminantes hay que añadir los vertidos y escapes de crudo que se producen de manera constante en todos los pozos de extracción. La contaminación marina por hidrocarburos se produce tanto de manera accidental como intencionalmente, por descargas voluntarias y el lavado de los buques cisterna. Los vertidos de petróleo no solo provocan la muerte de una gran cantidad de especies marinas. El petróleo que cubre la superficie del mar también actúa interrumpiendo la llegada de los rayos solares a los fondos y, por tanto, impidiendo la fotosíntesis del fitoplancton; organismos vegetales microscópicos que constituyen el primer eslabón de la cadena alimenticia de los ecosistemas oceánicos. De esta forma, se pone en peligro el conjunto de la vida marina. Muchos de los hidrocarburos presentes en el crudo, además, son altamente tóxicos para los seres humanos, y pueden provocar cánceres de piel, de pulmón, neumonía, daños renales y hepáticos, descalcificación ósea, etc.

25/1/12

Canarias padece una sangrante 'fuga de cerebros'

Una vez más en nuestra historia el fantasma de la emigración regresa, pero esta vez los protagonistas son los jóvenes canarios con mayor formación, algo curioso en este país donde aún se pretende justificar el misterioso enchufe masivo de españoles en las instituciones bajo la excusa de nuestra escasa formación.

No para de crecer el número de canarios y canarias en el extranjero. El perfil del canario demandante de empleo en el exterior es un joven de entre 25 y 35 años, altamente cualificado y sin cargas familiares. Canarias es la comunidad autónoma del Estado Español que más ha visto aumentar el número de habitantes mayores de edad residentes en el extranjero desde el 2008, año del comienzo de la crisis capitalista. Así, el país ha pasado de los 72.001 en enero de 2008 a los 109.087 al menos fuera del Estado Español, según la empresa Adecco de gestión de recursos humanos, que cita datos del Censo electoral de 'españoles' residentes en el extranjero (CERA),.El perfil del canario demandante de empleo en el extranjero es un joven de entre 25 y 35 años, altamente cualificado y sin cargas familiares, proveniente de las ramas de ingeniería, arquitectura o informática, concluye Adecco.

Fuente:ACNPress

23/1/12

Ya está disponible el primer diccionario ortográfico del habla canaria

¿Cansado de que el corrector del word señale e incluso cambie términos como Tacoronte, Gáldar o taginaste? Una iniciativa cultural ciudadana ha lanzado una herramienta que reconoce y permite la corrección ortográfica del léxico propio del español canario. La defensa del habla canaria como el mayor exponente cultural de nuestro país no puede depender exclusivamente de las instituciones.La iniciativa parte del portal ElCloquido.com, espacio en la red que se ha caracterizado por su compromiso en la divulgación de todo lo relacionado con el patrimonio lingüístico contemporáneo de nuestro país. Por si fuera poco ha desarrollado interesantes análisis sobre el retroceso de nuestra variante del español frente a la hegemonía de la prestigiada modalidad española. Esta herramienta consiste en un suplemento de palabras canarias para los habituales correctores ortográficos (de Word, Explorer, Mozilla y Chrome), formando un diccionario del habla canaria que pueda ser instalado en dichos programas y así escribir con toda normalidad nuestro rico léxico en documentos o correos electrónicos. Aunque la versión no es definitiva y seguirá siendo ampliada, incluye: Todas las entradas del Diccionario básico de canarismos, editado por la Academia Canaria de la Lengua. Municipios y toponimia general incluida en la obra Natura y Cultura de las Islas Canarias. La herramienta puede ser descargada de manera gratuita y es fruto de meses de trabajos y pruebas por el equipo de El Cloquido que cumple así uno de los objetivos que se habían marcado cuando comenzaron el proyecto.


Proyecto de El Cloquido


El prortal de ElCloquido.com refleja los frutos del trabajo de la Asociación Cultural El Cloquido que reúne a profesionales de diversos campos como comunicólogos, filólogos, fotógrafos, ingenieros, lingüistas, etcétera. El objetivo del proyecto puede clasificarse en dos vertienes; en primer lugar la creación de una fonoteca de las Islas Canarias, en la que queden recogidos todos aquellos sonidos característicos —en muchos casos únicos— que conforman la identidad sonora del Archipiélago. A la misma vez, con los audios de la fonoteca construimos un Mapa sonoro de Canarias. Estos campos abordan el acervo lingüístico del Español de Canarias, la etnomusicología y por último los sonidos del paisaje de todos los rincones del país. Además del estudio y divulgación del mismo aportan en sus publicaciones on line interesantes análisis y reflexiones sobre la situación actual que padece nuestra habla y como le afecta situaciones derivadas de su desprestigio y asimilación colonial como la Deslealtad lingüística o la Diglosia.

22/1/12

Efectos primarios y secundarios del colonialismo

Redacción. A finales del 2011 preguntamos a nuestros lectores sobre cuales son a su juicio los efectos más graves de la dependencia en Canarias. Para nuestros ellas y ellos las repercusiones más graves se reflejan en el desarraigo cultural y la escasez de conciencia nacional (40%) seguidos por la desmesurada superpoblación y la masiva e incontrolada arribada de colonos españoles que acaparan el poder en los sectores estratégicos de la sociedad canaria (económico, mediático, educativo, político y cultural). El subdesarrollo económico y el empobrecimiento de la inmensa mayoría de la ciudadanía isleña, la despolitización y la destrucción del medioambiente fueron considerados efectos secundarios de la estructura de dependencia en Canarias. Desde nuestra perspectiva, todas estas cuestiones son de importancia reseñable pero compartimos con la mayoría de nuestros lectores la opinión sobre la vital importancia de contrarrestar la poderosa maquinaria asimiladora del Estado Español y de la Globalización Capitalista. El desarraigo cultural de nuestro pueblo, su acelerada despersonalización suponen un obstáculo de difícil superación si pretendemos que la mayoría del pueblo canario tome conciencia de su realidad nacional, social y política. En consecuencia, parece evidente que sin cambio de pensamiento, sin toma de conciencia de que Canarias es la única patria de los canarios, será como construir un hogar sin cimientos. Una casa en el aire si nuestro objetivo es que nuestra gente comprenda y afronte el estatus colonial y sus efectos. Sin conciencia nacional se dificultará que el canario y la canaria adquiera la debida sensibilización política y social sobre su propia realidad. Es más, para nosotros esto constituye una clave para entender nuestra realidad desde una perspectiva patriótica y de izquierdas; sin un trabajo de base que consolide una cultura y pensamiento autocentrado en este país, nunca seremos capaces de construir un movimiento transformador y revolucionario arraigado a estas peñas del Atlántico africano. Nunca podremos asumir la responsabilidad de transformar estos siete torreones carcelarios, en un bastión de la democracia, el desarrollo sostenible, bienestar y la libertad.

19/1/12

“No hay que tenerle miedo a la palabra revolución, porque es lo que necesita esta tierra”

02Radio. Taburiente nació en Canarias cuando el franquismo aun no había muerto. Hizo música de raíz y revitalizó una identidad negada, fusionando y “revolucionando” el panorama cultural del Archipiélago. Casi 40 años después su principal voz, Luis Morera, planea nuevo trabajo discográfico para esta primavera. Aprovechamos la oportunidad para charlar con él en el magacín "Paralelo29", de O2 Radio. El tiempo y la realidad isleña han cambiado. Pero cree Luis que el mensaje debe revitalizarse y el compromiso con la identidad es ahora más necesario que nunca.


Para primavera tienes previsto nuevo trabajo discográfico. ¿Con qué espíritu vuelves a ponerte a la labor de hacer música?

Al crear yo estoy pensando en Canarias, en la tierra donde vivo y de donde nunca me he ido. Canarias es una tierra que muchas veces ha expulsado a su gente a convivir con otras culturas fuera de la patria. Pero también somos unos cuantos los que hemos decidido luchar desde dentro y cambiar desde aquí las cosas y todo lo que muchas veces se ha mal llevado.


¿Y cómo será ese trabajo, sobre qué girará?
La idea es no la grabación del disco en su totalidad, sino tener un repertorio para esa nueva gira. Y en ella se planteará un reencuentro con una de las fuentes más ricas que tiene la humanidad que es África: en sus etnias, en su cultura, en sus principios musicales. Aquí, estando tan cerca, parece mentira que solo nos llegue lo malo, como por ejemplo ese siroco, y que nos hayamos alejado de esa identidad. Y luego he entroncado en esa espiral, en la que están África y Canarias, con otro continente, que solo nos obliga a pertenecer a él a través del carné de identidad, que es España. Y a mí lo que me interesa de España es la parte de Andalucía pero no esa Andalucía banal de pandereta que nos vendían de las folclóricas de la época de Franco. Sino lo que me interesa es el canto profundo de Andalucía, el quejido, el cante de las minas, lo flamenco, lo gitano. Y esa espiral entre Andalucía, África y Canarias te lleva forzosamente al mundo bereber, donde la voz de Valentina cuando canta un arrorró te recuerda a esas músicas de los pueblos nómadas del desierto, a esas mujeres del desierto que cantan sin música con esa voz extraordinaria y ancestral que a los músicos contemporáneos nos dice tanto. Ahí es donde los músicos canarios debemos hurgar y empezar a trabajar sobre esas bases para enriquecernos de nuevo y volver a recuperar el sentimiento de nuestra patria y ponerlo en lugar que le corresponde.


Criticabas tú en una entrevista que leía lo que consideras una excesiva “americanización” de las creaciones musicales hechas en Canarias.
Canarias no puede estar conviviendo exclusivamente con lo sudamericano. Está bien en una fiesta como los indianos, en algo puntual, que se hable de países como Cuba o Venezuela. O en los carnavales, donde solo se ha desarrollado la parte más brasileña, en la que nuestra gente se viste en torno a la samba y la batucada. Yo creo que está ya bien con eso. Eso está bien para lo festivo, pero para lo cotidiano, cuando tú pones la televisión Canaria y no ves sino changadas, no ves sino parrandeo… y que no entiendan los que hacen parranda que uno critica la parranda. No, la parranda tiene su sitio, pero no debe coparlo todo. El exponente no puede ser Pepe Benavente, y decir que todos queremos ser como él, como esos programas que hacen en televisión… Tú imagínate la gente que vea la televisión canaria fuera, porque por digital recorre el Mundo, y vea ese “En clave de Ja” desproporcionado donde pone a la mujer canaria de una manera tan changa y tan banal, no creo que eso nos represente. Yo creo que hay formas más dignas de hacer humor. O esa Gala chillona, que es lo que nuestra juventud está viendo. Y solo el merengue, y la salsa mal hecha… porque si me dices que es una salsa bien hecha, una cosa contenida como Rubén Blades… porque antes Canarias sabía escoger esas melodías de todo el Mundo: una salsa bien hecha, el bolero bien hecho, hay que volver a eso.



"Tú imagínate la gente que vea la Televisión Canaria fuera y vea “En clave de Ja” donde pone a la mujer canaria de una manera tan changa y tan banal, no creo que eso nos represente."

¿Cómo va a ser ese trabajo desde el punto de vista material, porque ya con Internet parece que no hiciese falta sacar un disco físico, en CD?
Ya no es importante sacar el disco a la calle. Estamos volviendo a los comienzos en los que sacabas uno o dos temas para promocionar la gira, las actuaciones, y allí en los conciertos es donde más se venden luego los discos, mucho más que en los escaparates y los sitios de venta.


Volviendo a los comienzos, dices…
Sí, también tiene que ver con la situación económica, se está aprovechando mucho más lo que se tiene, han vuelto hasta los vinilos por la necesidad de reciclar. Esto tenía que pasar, estamos en una época interesantísima. El ser humano se basó solo en el egoísmo y en el dinero, y eso se le está viniendo ahora en contra. Se invertía solo en el suelo, en construcción, las islas vivieron una época de despilfarro en la que se estaba destrozando el medio, con edificios que eran mamotretos sin ningún valor estético… y ahora con esto que estamos viviendo la gente está tomando mucha más conciencia, se piensan mucho más las cosas. Y eso pasa en todo, también en la música, donde ya no se venden discos y hay que buscar otras estrategias.


Eso respecto a tu andadura en solitario, pero Taburiente como proyecto común también continúa.
Sí, por eso te digo que es muy necesario, porque tenemos que volver a coger el sartén por el mango, regresar a nuestra cultura. Nosotros en Taburiente hemos vuelto a sacar las canciones los dos primeros discos, “Nuevo Cauce” y “Ach guañac”, y los estamos reactivando con nuevos músicos, respetando la melodía y los textos. Y creo que va a ser una explosión porque Canarias necesita otra vez ese aire patriótico, y cuando digo Patria me refiero a tierra, a todo ese universo cultural propio.


Decías en una entrevista que “todo lo nuevo puede ser castigado”. Taburiente hace 38 años fue nuevo: nueva canción canaria, una identidad que había sido ocultada ustedes la retomaron ¿fue castigado?

A mí me interesa mucho actualmente la gente nueva. Taburiente lleva casi 40 años como grupo, y eso hace que mucha gente joven no nos conozca, y por eso me interesan. Las radios y los medios nos han quitado del medio, porque han sucumbido a todo ese movimiento del merengazo. Taburiente revolucionó en una época como la franquista, una época de dictadura en la que todos los pueblos estaban reivindicando sus derechos. Y Canarias no fue menos. En aquel momento en Canarias se vivía en una españolidad tremenda, que se nos metía en las casas por medio de la televisión y de los medios. Entonces Taburiente en un determinado momento fue castigado, sí, porque empezamos a coger las folías, las malagueñas… fuimos muy criticados por los folclóricos. Que fue muy interesante, porque revolucionamos, y para mucha gente era como destruir el templo de la música canaria, metiéndole dúos o tríos, y desenfocando como se creía en su momento. Y lo que queremos hacer es volver a hacer revolución, que aunque suena fuerte es necesario. Vivir la utopía como decía César Manrique. Que se viva lo canario. Beber de la canariedad para fusionar y para ser universales. Como hizo Martin Chirino con sus esculturas de espirales o Millares con sus arpilleras, porque si no esta tierra estaría abocada a convertirse en un souvenir turístico, una colonia rara aquí en mitad del universo, que es lo peor que nos puede suceder.


Hablabas de revolución… tú eres muy crítico con tu generación, una generación que salió de una dictadura y también vivió la utopía. Pero que, como ya hemos hablado en otra ocasión, quizás se medio aburguesó.
No, medio aburguesada no, panzuda. A mí me ha decepcionado mi generación. Una generación que aprendió a salir de la dictadura, una generación que daba la impresión que cuanto más la castigabas más se botaba a la calle. Por eso hablo de revolución. Porque mi generación aprendió tanto de la nada que me ha decepcionado. Fue la era de los grandes músicos, en todo el Mundo, desde Bob Dilan, The mamas and the papas, los Beatles, posteriormente Queen… esa generación que mamó tanto se ha vuelto ahora panzuda, cómoda, de puertas para dentro. No le enseñó a los hijos, les dio para quitárselos de encima todo, les pusieron todo en sus manos en Reyes, todo, toda la tecnología. Les dijo, “toma mi hijo, como yo no lo tuve ahora tú lo vas a tener todo”. Pero no se preocupó de explicarle que Canarias es un territorio con una personalidad, que es única en el mundo, importantísima en su naturaleza. Nuestra gente sale y en cualquier parte del mundo se hace grande, pero no se hace grande en nuestra propia tierra. Y ahí está el peligro, en que los hijos no han heredado todo eso. Pero yo no creo como dicen algunos que la juventud esté perdida. La juventud está en el momento más importante porque está conectando con todo el mundo por medio de las nuevas tecnologías. Pero les falta la identidad, que es importantísimo, es la madre de todo. La patria, como decía Secundino Delgado, es solo una, como la madre. La patria es lo que respiras, es tu territorio. El territorio no puede ser maltratado por egoísmo, hay que hablar de la cultura y la identidad.


"A mí me ha decepcionado mi generación. No se preocupó de explicarle a sus hijos que Canarias es un territorio con una personalidad, que es única en el mundo, importantísima en su naturaleza."

La cultura, que por cierto ha sido muy castigada en los presupuestos…
Mira tú, en un país tan joven como el nuestro, que debía haber seguido chupando cultura. Hasta ahora solo se gastaba un 1% en cultura, y ahora a eso le han pegado un sablazo del 60%. Estos que nos gobiernan nos dicen que la bandera de las 7 estrellas no es independentista. ¡Pues si la bandera la tomó Secundino Delgado y luego la retomó otro paisano como Antonio Cubillo! Coalición Canaria es un nacionalismo de segunda mano que se enrolla con la bandera canaria de las siete estrellas para sacar votos. Pero luego no la llevan al Parlamento, sino que ponen esa otra que a mucha gente no nos dice nada. Igual que el himno, no es un himno que conecte con el pueblo. La política tiene que gestar lo que el pueblo quiere, y ahora está sucediendo lo contrario. La política tienen que estar más con el pueblo, unirse al pueblo.


Luis, pues muchísimas gracias por compartir todas estas reflexiones con nosotros.
Gracias a ti, y te animo a que sigas entrevistando a gente que luche, que revolucione. No le tengan miedo a la palabra revolución, porque es lo que necesita esta tierra. Bendita la revolución, los que revolucionan, los que no son cómodos, los que están en la calle manifestándose. Que parece que ya no haya manifestaciones, que la gente ya no se manifieste por ideales. Y fíjate, en el momento en que peor se está viviendo económicamente y seguimos conformándonos y viviendo de puertas para dentro, eso es lo terrible. La gran crisis no está en lo económico, eso se puede recuperar, está en lo cultural y en las mentalidades. Así que yo les pido a todos los informadores, a todas las radios, los periodistas, que dejen de ser cómodos y luchen por sus ideales, que serperiodista es una maravilla porque da la oportunidad de contarle verdades a la gente.



"La gran crisis no está en lo económico, eso se puede recuperar, está en lo cultural y en las mentalidades."

Ya no hay ni izquierdas ni derechas...



Histórica manifestación del movimiento cultural amazigh de Marruecos

El movimiento amazigh se consolida en el régimen alauita como una fuerza cultural y política cada vez más relevante. A pesar de la pluralidad de este movimiento en lineas generales es de una orientación democrático, progresista y laico.

Aprovechando el fin de año amazigh 2962 (15 enero) el movimiento juvenil decidió lanzar una convocatoria de manifestación en Rabat, la capital del Reino de Marruecos. La convocatoria fue secundada por más de 5.000 personas y numerosas asociaciones entre las que destaca la combativa Asociación Marroquí de Derechos Humanos y miembros del Movimiento 20 de Febrero. La marcha, que duró más de dos horas, comenzó en la plaza Bab Lhad y terminó frente a la estación de tren de Rabat, donde los agentes antidisturbios formaron una barrera humana para impedir a los manifestantes avanzar. Los asistentes alzaron la bandera amazigh y corearon lemas en los que expresaron su rechazo a "la política de intimidación" a la que consideran estar sometidos. Las reivindicaciones de la marcha fueron publicadas como las siguientes:


-Oficializar sin ambigüedades la lengua tamazight
-Liberar presos políticos de la causa amazigh
-Detener el programa de marginación de las regiones amazighes de Marruecos.
-Reescribir y corregir objetivamente la historia de Marruecos
-Oficializar el día del año nuevo amazigh y que sea un día de festivo.
-Protestar contra los incumplimientos de las demandas amazighes en Túnez y Libya.

Hecho histórico del Movimiento amazigh


Es un hecho histórico por diversos motivos. En primer lugar, es la primera gran movilización ciudadana por los derechos amazighes en el estado vecino y además en la capital del reino alauita. El movimiento amazigh que marchó en Rabat, es el primer movimiento progresista abiertamente laico en sus discursos y documentos en Marruecos. La situación se calienta ya que se está gestando una oposición laica a un gobierno recientemente abordado por los islamistas abiertamente hostiles a la identidad amazigh. La iniciativa tomada por la militancia joven se debe a la profunda división que originó en el seno del Movimiento amazigh marroquí la creación por Mohamed VI del Instituto Real de la Cultura Amazigh (IRCAM). Creado oficialmente en el 2001, el IRCAM no ha logrado ninguno de los fines para los que fue constituido, como por ejemplo la total integración de la lengua tamazight y la cultura en la escuela, medios de comunicación, instituciones etc. Para buena parte de la militancia su único trabajo ha sido el debilitamiento y la posterior división del movimiento cultural amazigh. Con la victoria del partido islamista PJD las previsiones para la oficialización del amazighe no son nada halagüeñas ya que la hostilidad islamista con la identidad amazigh es manifiesta. El líder del PJD Benkirane, que calificó la escritura tifinagh como “letras chinas”, recordó que en la nueva constitución no se ha institucionalizado el IRCAM. Todo señala a que la intención del estado y el gobierno alauita es crear un Instituto de Lenguas Nacionales en las que la tamazight sería una más entre ellas, todas árabes.

El pueblo amazigh frente al Parlamento alauita

¡Peligro!, Antonio Sardá se jubila

Juan García Luján. Si los malos augurios del médico no lograron alejarlo del tabaco, si las persecuciones de la policía franquista no lo apartaron de la lucha sindical, si los profesionales del arribismo no lograron dejarlo fuera de las organizaciones donde ha militado, si ha resistido sin miedo toda su vida al poder político y al económico, si no ha tenido miedo a los que dan miedo, entonces la jubilación firmada por la Seguridad Social no logrará callar la voz del hombre al que no apaga su grito ni la más dura de las afonías. Esto es un aviso a los que creen que el destino de los jubilados es echar millo a las palomas, llevar al nieto al colegio, usar una agenda para la cita con los médicos o aceptar con resignación que en cualquier momento te aparcan en una residencia. Hace unos días se incorporó al colectivo de jubilados canarios un tal Antonio Sardá, que no sabe conjugar el verbo resignarse. A finales de los años sesenta, cuando Manuel Fraga (D.E.P.) mostraba su “amor a España y la libertad” por usar las palabras de Mariano Rajoy, en esos “años difíciles”, Antonio Sardá trabajaba en el sur de Gran Canaria en un concesionario de coches. Dos italianos revolucionarios llegaron a la isla y comenzaron a participar en asambleas de trabajadores. A los italianos no les parecía suficiente riesgo ser dos hombres, pareja sentimental y estar fichados en su país, por eso se dedicaban a formar a trabajadores en la lucha sindical. Así nació el sindicato Liberación, el primero en el que militó Antonio Sardá. Cuando los ciudadanos de bien iban a misa, los domingos por la mañana, Antonio Sardá participaba en asambleas clandestinas del nuevo sindicato.Después vino el Movimiento Autónomo de Trabajadores Canarios y la Confederación Autónoma Nacionalista Canaria. La CANC también tenía fuerza en Tenerife, en sus filas estuvieron gentes como Oswaldo Brito o Melchor Núñez, que ya empleaban mañas propias de quienes utilizan las organizaciones sociales como trampolín para llegar al poder político. Pero hoy no toca hablar de lo peorcito, sino de lo mejorcito que ha tenido el sindicalismo canario. Años después vivió en una comuna con políticos y sindicalistas de la izquierda nacionalista. Eran los tiempos en los que la izquierda y el sindicalismo no habían asumido el vocabulario de la derecha, por eso la “competitividad”, la “flexibilidad” o el individualismo no estaban en el diccionario que sí estaba lleno de palabras que hoy son palabrotas: compartir, solidaridad, luchaSardá fue uno de los fundadores de Intersindical Canaria. El autor de esta crónica era un joven estudiante de periodismo cuando lo entrevistó para una revista vasca, los lectores de Euskadi se enteraron del proyecto de Intersindical Canaria antes que la prensa isleña. La semana pasada Antonio Sardá acudió a la sede de Intersindical Canaria en la calle ¡Primero de mayo!, con una bandeja de dulces. “ Tú no te vas a jubilar nunca, Antonio” le decían todos los compañeros. “De la lucha no, pero yo sí quiero firmar la jubilación para que me empiece a pagar el Estado, no el sindicato”. Sardá no recibirá placas ni medallas del cabildo, el ayuntamiento o el gobierno, porque el poder sólo se premia a sí mismo. Pero tiene el mejor premio, el reconocimiento de los miles de trabajadores y trabajadoras por los que ha estado luchando en las últimas décadas. De trabajadores y desempleados isleños. Pero también los palestinos deben agradecerle varias huelgas de hambre que hizo contra la ocupación de Israel. Y los saharauis tantas movilizaciones a favor del pueblo vecino. Y los de sanidad, los de la enseñanza, los del transporte, … Aunque Antonio Sardá no hace las cosas para que se las agradezcan.Estamos ante un hombre que mira al horizonte para avanzar. No lo busquen en los bancos de los parques mirando a las palomas, organizando una partida de dominó o aguantando con resignación las colas del ambulatorio. Sardá lleva tiempo preguntando qué hacen los militantes de la Federación Sindical Mundial cuando se jubilan, quiere saber si se echan una siesta larga o se ponen a organizar jornadas de lucha Sardá jubilado es más peligroso todavía. Lo digo por si en la próxima manifestación que acabe con una carga policial algún agente armado se lanza sobre el del megáfono y trinca a Sardá por el brazo. Un respetito, por favor, que esas canas que usted ve están cargadas de lo mejor, de lo más honrado y lo más combativo de la historia del movimiento obrero canario.

17/1/12

Historia de Canarias, la gran asignatura olvidada.



“Historia de Canarias” en dibujos animados es una de las escasas iniciativas dignas de elogio. Producidos en 1995 condensan la historia del país en 52 episodios explicadas por un viejo perro bardino guardián de nuestra historia, acompañado de su pájaro canario ‘pio’. Aunque dirigido por españoles y con algunos errores históricos, presenta un trabajo de imaginativo y atractivo argumento destinado a los más chinijos. Entre los destacados isleños participantes cuenta con el músico Benito Cabrera y los historiadores Cirilo Leal o Manuel Hernández. Su utilidad didáctica es evidente y necesaria, y el hecho de que estén en la red nos brinda una herramienta muy útil para acercar nuestra historia a las futuras generaciones. Su escasa difusión en Canarias es comprensible. La escasa voluntad política e institucional de consolidar la identidad nacional de nuestro pueblo es una realidad evidente a la luz de todas las políticas demográficas, educativas y culturales del tripartito. Posiblemente teman que un pueblo con identidad propia y arraigo a un territorio pueda favorecer alguna oposición a la política colonial de Madrid y su cacicato colaboracionista en su empeño especulativo.

8/1/12

Crónica de una quimera (y V)

Último artículo de Sergio Hernández Ibrahim escrito unos meses antes de fallecer. Concluye que ni el 'marxismo ortodoxo' ni el nacionalismo estuvieron a la altura de las circunstancias ya sea por inexperiencia o por dogmatismo mimético. Estos testimonios constituuyen una fuente histórica excepcional de un militante con mayúsculas. ¿Qué pasó en los setenta? ¿Es quizás la prueba de la existencia de una nación que, según España, es inexistente?.


"A veces podemos pasarnos años
sin vivir en absoluto, y de pronto
toda nuestra vida se concentra
en un solo instante."
Oscar Wilde


Sergio Hernández Ibrahim. La clave esencial del derrumbe de PCU [después UPC], a finales de la década de los setenta del pasado siglo, se fragua desde la tremenda crisis que se desencadenó en el seno del PCC (p) [Partido Comunista Canario provisional], fuerza política que propuso e impulsó la coalición desde sus tesis de la Revolución Nacional Popular. El nacionalismo no nació en el seno del Movimiento Obrero, aunque terminara por contaminar a gentes de izquierda e, indudablemente, tenía un gran ascendente en los colectivos obreros de la época.
Por otra parte, ¿cómo podía generarse el independentismo de las luchas puntuales y esporádicas d
e colectivos de trabajadores en un país como éste? ¿Cómo podía nacer una Teoría del Nacionalismo desde un país invertebrado, en el que las clases dominantes [subalternas] carecen de identidad política propia? Y aquí nos topamos otra vez con la misma causa histórica que determinó la radicalización de las clases medias bajas. Así que atrevámonos a decir que los adversarios internos en la lamentable coalición de finales de los setenta tenían una extracción social similar, con una diferencia: los nacionalistas carecían de un Centro Ideológico Común Inspirador de su política. Añadámosle el aluvión de gentes que arribó a la militancia, cuya mayoría se adscribió al nacionalismo, y tendremos un cóctel explosivo siempre a punto de alcanzar la masa crítica.

[Antonio Cubillo con J.A. Guadarrama representando al MPAIAC y Canarias en una reunión de la O.U.A.]
La estrategia, por llamarla de alguna manera, se asentaba en la agitación. Agitar, propagar, difundir, y en esto era inevitable la difícil concurrencia con los nacionalistas del exterior, los que cifraban grandes esperanzas en la ONU y la OUA. Tocar las trompetas y la muralla del colonialismo caerá por su propio peso. Los de la coalición de Pueblo Canario Unido organizaban en función de intereses electorales, los del exterior lo hacían para preparar un difuso levantamiento. Ninguno se propuso levantar una Organización que estructurara la simpatía y entrega de tanta militancia desperdigada y trazara una estrategia que fuera más allá de las esperanzas del momento, porque esto hubiera significado la formulación de Programas Políticos que ligaran la autodeterminación [versus Independencia] con los intereses de las clases sociales oprimidas, del conjunto del pueblo, y topar con el problema del tratamiento político que debía dársele a las nuevas instituciones políticas que se estaban construyendo a partir de la Constitución española. Había que rechazar la Autonomía, todos los problemas serían resueltos con la Independencia. Pero amagar amenazas de cambio político sin poner los medios materiales para alcanzarlo siempre conduce a la frustración, y está visto que los independentista jamás se propusieron seriamente asaltar el Palacio de Invierno, ni tampoco preparar las condiciones para una fase posterior que les fuera más favorable. Era el Todo o Nada, y tal disyuntiva sólo podía desembocar en el desánimo. En sus esfuerzos por adaptarse a la estrategia patentada en las luchas descolonizadoras del Continente, el MPAIAC cifraba grandes esperanzas en las resoluciones de los organismos africanos y el respaldo de Argelia, y la prueba del método que había logrado excelentes resultados en los años sesenta: la lucha armada. Decimos prueba, porque la versión canaria de este método liberador se tradujo en el concepto de la propaganda armada. Es decir: la lucha armada, pero menos. Amagar el golpe, hacer como que nos movemos y procurar su difusión internacional, tan importante desde esa visión del proceso. La coalición electoral, por si ya no tenía bastantes motivos para temblar, se sumió en el pánico

Y todos aquellos voladores se quedaron en eso: fuegos artificiales. Con la misma rapidez que se aglutinaron caóticamente, los nacionalistas y los ortodoxos volvieron al sueño de los justos, dejando unos minúsculos residuos aquí y allá. Pero sería un grave error interpretar estos hechos como una prueba más de la incapacidad de la pequeña burguesía para abanderar –aunque sea puntualmente- cualquier movimiento de cambio (eludamos la palabra Revolución). Lo lamentable fue lo complejo del proceso, la celeridad de la tromba política, su carácter inesperado para las fuerzas llamadas a dirigirla. Todo esto era demasiado y no permitió obtener un respiro que diera tiempo a que las clases trabajadoras respaldaran y consolidaran –sobre todo desde el escenario sindical- una opción que ofrecía amplias posibilidades de cambiar la faz política del país. Tal vez las cosas hubieran ido de otro modo si los grupos políticos se hubieran visto acuciados a dar más pasos adelante, obligando a esa misma pequeña burguesía a superar su extracción de clase. Así que al romperse la coalición y optar Argelia por dejar a Canarias en la estacada, no fue necesario que sonara el ¡zafarrancho de combate! sino el ¡sálvese quien pueda! La tormenta se aquietó por sí sola, al calor de la consolidación de las nuevas instituciones políticas. Cuando comenzó a extenderse el rumor de una importante crisis en el seno del Partido Comunista Canario (p) todo eran incógnitas y nadie podía dar cuenta de lo que estaba ocurriendo. Los contados militantes identificados intentaban tranquilizar, sin conseguirlo, a los activistas y afiliados.

Eran los tiempos de la profunda crisis de lo que se llamó Movimiento Comunista Internacional. Moscú, con la vía pacífica al socialismo, Pekín, con la lucha frontal antiimperialista y la denuncia del revisionismo soviético; añádasele el eurocomunismo, la Tricontinental, los movimientos armados en Latinoamérica, los desgarramientos civiles en países africanos, polarizados por movimientos políticos apadrinados por una u otra opción y la intervención de la CIA, Francia e Inglaterra. Angola y Mozambique se debatían en enfrentamientos armados. Kampuchea se hundía bajo la dictadura de los jmer rojos, que llevó a la intervención de Vietnam y la posterior de la China Popular. Argentina cayó bajo la dictadura militar y la masacre del movimiento democrático. El Chad se sumió en una guerra civil en la que intervinieron Francia y Libia. Gadafi propugnaba su propia vía. Cayó el Sha de Persia bajo los golpes de los shiitas islámicos, primera versión internacional del fundamentalismo musulmán. Los saharauis mantenían una guerra con Marruecos, apoyados por Argelia. Los palestinos eran derrotados (al igual que hoy) en una agresión tras otra y el Congreso Nacional Africano sostenía su combate contra el apartheid. ¿Cómo afronta el PCC (p) la formulación de una base ideológica común partiendo de la visión de un mundo tan encarnizado? Las tendencias del Partido se abrían en un abanico de sensibilidades: troskistas, cristianos de base, prosoviéticos, maoistas y tercemundistas. Las lealtades ideológicas se entrecruzaban sin agrias polémicas, con una base teórica común: la distinción entre dos tipos de contradicciones: la antagónica o fundamental, que enfrentaba los intereses de los trabajadores con los de la burguesía; y la principal, que en Canarias se manifestaba históricamente en un primer plano, y que enfrentaba [y, creo, sigue enfrentando] los intereses del conjunto del pueblo canario con los de la burguesía dependiente canaria, la oligarquía española y el imperialismo internacional. Era preciso resolver esta segunda contradicción, afrontando la tarea de construir la nación canaria, para avanzar en la resolución de la primera. Durante un tiempo esta formulación teórica dio suficiente juego para permitir el desarrollo de un amplio trabajo político. Así se fueron encauzando las inquietudes de todos los sectores del partido en un Frente Obrero, que se volcó en la organización de un sindicato de marcado carácter nacionalista, en un Frente Feminista, Vecinal, Cultural, etc. Pero posicionarse frente al desgarro universal obligaba a la adscripción a un “modelo”, el eterno sino de todo partido marxista. ¿Qué hacer? ¿La IV Internacional? ¿La autogestión? ¿El Capitalismo de Estado versión soviética? ¿La condena del imperialismo de la URSS? ¿La desconexión de Samir Amín? ¿El FLN versión Bumedián? Cada hoja de esta margarita era una bomba que amenazaba con hacer trizas una Organización que se venía construyendo haciendo encajes de bolillos. Sólo era posible el aplazamiento. Demorar toda definición, volcarse en la lucha práctica, a la espera de que el propio movimiento político marcara progresivamente las tareas a realizar y las opciones ideológicas mínimas. Pero ese mismo movimiento planteaba continuos desafíos, obligaba a fraguar alianzas puntuales y de fondo con organizaciones prosoviéticas y elementos nacionalistas sin partido, obligaba a la dirección a definiciones “provisionales” sobre el carácter político del MPAIAC, del Partido de los Trabajadores Canarios, de la Confederación Canaria de Trabajadores, que hacían rechinar y conmover los cimientos de esta precaria convergencia partidaria. No era posible convocar un Congreso, optándose por una Conferencia que remitió a un indefinido futuro las cuestiones de fondo, limitándose a solventar la formulación de varias tareas mínimas de carácter táctico. El Partido que había tenido el acierto de marcar las tareas históricas del momento, el principal fundador de Pueblo Canario Unido, se veía obligado a confesar tácitamente que no podía ir más allá, que no le era viable conformar una personalidad propia, específica, al estilo tradicional. Porque hacerlo implicaba optar por un modelo de partido sui generis, un instrumento históricamente ad hoc, que eludiera frontalmente toda controversia desgarradora, para asentar su ser partiendo de la tarea fundamental que se proponía: la resolución de la contradicción principal, la brecha hacia la Autodeterminación del país. Tal era, si mal no recuerdo, la tesis del compañero Carlos Suárez. Pero todas las corrientes presentes en el Partido venían conformando su estancia precisamente en su carácter provisional. Dejar de serlo para proclamar con franqueza la naturaleza instrumental de la Organización hubiera sido un desafío ideológico inaceptable para una buena parte de los cuadros políticos. Esto era una contradicción, ya que el carácter instrumental del Partido era evidente para todos –digamos de pasada que el PC, como cualquier fuerza política, es un "instrumento" de la clase-. Pero una cosa es ser instrumento por necesidad puntual y otra muy distinta reconocer tal carácter como un factor esencial, como una seña de identidad permanente. En definitiva, definir la personalidad del Partido conllevaba adscribirse a una identidad ideológica identificable, en línea con el abanico de corrientes que se definían marxistas, pero poca gente estaba dispuesta a permitir que prevaleciera tal o cual concepción global de la lucha política que implicara la renuncia definitiva a cualquier otra opción.


Cada cual estaba al acecho de cualquier pronunciamiento de la dirección del Partido, respecto a cuestiones que exigieran un mínimo posicionamiento ideológico. Abstención, era la consigna. De esta forma, la Organización clave de la Alianza Política de izquierda y nacionalista (esto es PCU-UPC) estaba privada de poder dirigir al menos los aspectos más importantes de los procesos que se afrontaban diariamente. Parálisis política en un momento de alta efervescencia social, franco suicidio o muerte temprana por consunción. La Identidad ideológica es la base de la formación de los cuadros, del abanico de alianzas políticas, del carácter de las relaciones internacionales y hasta de la naturaleza misma de la Revolución por la que se lucha. Asentarla en los objetivos del horizonte político histórico más inmediato implicaba una concepción radicalmente distinta del papel del Partido como instrumento al servicio de las clases trabajadoras para impulsar una alianza de las clases oprimidas, lo que se llamaba en los materiales oficiales la Revolución Nacional Popular. Esto implicaba extraer la inspiración, las bases ideológicas, del carácter mismo de las contradicciones políticas presentes en Canarias, partir de lo concreto a lo abstracto. ¿Eclecticismo? Claro está, pero ¿No estaba probando el Partido con su acción que este camino era el acertado? ¿No se estaba dando en la llaga misma? ¿No era posible entonces machacar el dogmatismo partiendo de las tesis esenciales del marxismo y definirse puntualmente en tal o cual sentido ideológico manteniendo el derecho a reservarse toda identificación global que no emanara de la voluntad de estar al servicio de una concepción nacionalista de izquierda en Canarias? ¿No se podía intentar forjar un nuevo modelo de Partido que asentara su internacionalismo en la adscripción a la lucha antiimperialista, la convergencia del movimiento obrero con el carácter progresista del combate por la emancipación de los pueblos? Tal vez, pero pagando un precio: el desfile hacia la salida de una buena parte de los cuadros adscritos a las distintas corrientes, es decir, dejar el Partido en cuadros. Se intentó evitar esto estirando la situación todo lo que se pudo, hasta que la bomba de efecto retardado estalló en la II Conferencia convocada para resolver el contencioso. Ahí se vio que los troskistas, los cristianos, los prosoviéticos, los maoistas, los tercermundistas, eran tales y seguían siendo cuales, y desfilaron disciplinadamente hacia el letrero de Salida. Excepciónense los cuatros listillos que preparaban su conversión al posibilismo del nuevo régimen político y los pocos dirigentes y militantes que quedaron personalmente destrozados por la debacle, ayunos de toda opción que intentara trascender los términos de la querella. En fin, no estábamos equipados para asaltar los cielos. Le entregamos a la reacción el derecho de primogenitura que ostentaban las clases trabajadoras bien servido en vasija de barro y de aquellos polvos han venido estos lodos: la dispersión general y una galopante depresión social y política. Cautivos y desarmados…Cierto que la Historia es larga y ésta nos enseña que su espiral no detiene jamás su revoleo. La cuestión consiste, entonces, en razonar si todo aquello fue un sueño o, más bien, la fuerte expresión de una inquietud que hunde sus raíces en el ser mismo de una formación social oficialmente inexistente.

4/1/12

Crónica de una quimera IV

Demoledor artículo de Sergio Hernández Ibrahim que critica el papel liquidacionista anti-independentista adoptado por la mayoría de los 'comunistas ortodoxos' frente al 'nacionalismo' en el seno de PCU y UPC (años 70 y comienzos de los 80 del siglo XX) Posturas descentradas libres de todo responsabilidad con la realidad canaria. El diputado enviado por UPC a Madrid, Fernando Sagaseta, es el perfecto ejemplo de estas posturas 'marxistas oficiales'.


Sergio Hernández Ibrahim. Como creo haber expuesto más arriba, la contradicción comenzó a rechinar cuando UPC conquistó un escaño de diputado al parlamento español. Todas las esperanzas se tornaron en expectativas alborozadas. ¡Al fin vamos a irrumpir en un escenario inédito para el país! ¡Canarias iba a aparecer con su propio discurso! Pero no pudo ser. El diputado, muy respetable por muchos motivos, resultó un marxista-leninista ortodoxo que fustigaba a la oligarquía española y al imperialismo, un discurso genérico que, aún siendo veraz, se expresaba en aquél contexto histórico como una tesis chirriante que avizoraba más la penosa impresión de derrota de la izquierda española que había sustentado la lucha antifranquista, un residuo en medio de una colosal maniobra de cambio político perfectamente orquestada y controlada. Un solo diputado de la izquierda que ya no estaba y que, a despecho de la realidad, agitaba el puño llamando a la clase obrera estatal a una lucha imposible, dada la evidente ausencia del nonato partido político destinado a dirigirla. ¿Quién podía enfrentársele? Todo lo más el único diputado representante de las fuerzas negras del fascismo, patético remanente de un régimen que se fue y que también se desgañitaba aventando los vientos del pasado reciente. Ese dramático destino de un nacionalismo que por definición clamaba por un futuro, obligado históricamente a pactar con las corrientes nostálgicas del izquierdismo antifranquista. Un diputado que en cuanto arribaba a Madrid era escoltado por sus congéneres, viejos y meritorios camaradas veteranos de mil y una luchas (más en concreto, del minoritario PCE VIII y IX Congreso) arropado en la confortable solidaridad de siglos de peligros comunes, transportado al delirio de las soflamas comunistas –honrosas por su extracción pero excesivamente abstractas en un contexto de inminente estabilización- que muy pronto vendrían a convertirse en sinónimo de lo antaño. Un diputado inmerso en una generación que declinaba a ojos vista, lista para desaparecer. Ahí se probó el desgarro que afloraba en el Programa Político de Pueblo Canario Unido [después Unión del Pueblo Canario], que intentaba conjugar lo nuevo y lo viejo. Era imposible mezclar las dos tendencias; una tenía que prevalecer. En Madrid, el marxismo-leninismo ortodoxo, apoyado en un grupúsculo aislado; en Canarias, un nacionalismo tildado por los representantes del orden como ejemplo de griterío y confusión.



[Crítica del PCU a Sagaseta por sus declaraciones contrarias a la africanidad de Canarias mientras denominaba a España 'La Península']



La ironía de este proceso no fue que cada corriente de la coalición tradujera su miedo en quitarse de encima la bola incandescente del poder, lanzándola a la otra. Lo curioso es que cada una se empeñó en reivindicarla para sí forcejeando con la oponente. No quedaron ni los jirones y todos perdieron, aunque, en definitiva, todos querían perder, huir, los independentistas hacia delante, los otros hacia una coherencia ideológica que pusiera sobre sus pies la ortodoxia marxista del momento, léase la conquista del poder político por medios pacíficos, pues, para qué negarlo, el independentismo portaba en su seno una bomba de efecto retardado, una posibilidad de acción muy, muy, peligrosa. Como alegaban los “ortodoxos del marxismo”, ¿Quién nos garantiza que este movimiento nos lleve a la liberación social, cuando el nacionalismo no puede ofrecer ninguna seguridad, con su marasmo de populismo caótico en el que se mezclan sin orden ni concierto todas las reivindicaciones políticas de un pueblo frustrado? ¿Cómo podemos seguir personándonos en un escenario como éste, sin que se nos garantice la dirección política? Fidelidad al marxismo, Revolución Social, todo esto en medio de una crisis ideológica del llamado Movimiento Comunista Internacional, que se lanzaba sin frenos por la pendiente de la disolución y el franco descrédito pregonado por los voceros de las oligarquías imperantes.


Decía Descartes: "cuándo no podemos ya tener ninguna seguridad en las mansiones que el pensamiento ha forjado a lo largo de los siglos, es preciso construir un refugio provisional que nos preserve de la intemperie y la penuria, hallar una verdad sólida, irrefutable, de la que podamos más tarde arrancar el discurso de una nueva filosofía". Los comunistas que se habían manchado con el sudor nacionalista optaron por no moverse de las ruinas de su mansión, pero como hay que hacer algo, volvieron al redil de las libertades del sistema parlamentario, a fin de jugar el papel de conciencia crítica: ¡a la Revolución por la vía de la propaganda! ¡a la conquista del apoyo de las masas! ¡a la República! De paso, realizar el trabajo esencial de liquidar el nacionalismo pequeñoburgués, el chauvinismo, sin darle cuartel.


El complejo de superioridad ideológica de los círculos marxistas y comunistas en Canarias, esa especie de posición pretenciosa, por la que se suponen a sí mismos dotados de la piedra filosofal que les permite desbrozar las claves del devenir histórico, bastando para esto su mera adscripción (más o menos formal) a la teoría marxista. Ese papel que se atribuían de demiurgos sociales, contrastaba irónicamente con el ambiente caciquil y subdesarrollado del país. En un archipiélago carente de clase obrera industrial, de tradición pujante del Movimiento Obrero ¿Dónde podían nacer las tendencias marxistas sino en el seno de la pequeña burguesía ilustrada?


El patético aislamiento de los círculos intelectuales marxistas, faltos de todo arropamiento social de las clases trabajadoras, desperdigadas a su vez en puntos dispares del país [de Canarias, of course] en un océano de pequeñas empresas, tenía que llevar tarde o temprano a presionar a favor de una reflexión política seria acerca del carácter y la naturaleza de la formación social canaria. Pero la actitud de la pequeña burguesía tenía que desembocar en una personalidad dual que hacía de la necesidad virtud y permitía el respaldo intelectual a su inacción: Por un lado, no existen condiciones objetivas ni subjetivas para la Revolución Socialista; por el otro, sólo queda asumir el papel de escenario periférico de la Revolución y presionar por las reivindicaciones obreras, a la espera de que la liberación venga del proletariado del Estado o del proletariado internacional. ¡Y esta misma gente acusaba a los nacionalistas de delirantes!


Estas cosas pueden parecer extrañas al no avisado, pero tampoco debe causar ningún asombro. La adscripción a la teoría marxista no es, ni mucho menos, una garantía contra el desbarre, los errores – a veces gravísimos -, las tergiversaciones, la lectura genérica, mimética y superficial. ¡Se han cometido tantos errores en nombre del marxismo! Han existido tantas versiones del “socialismo científico”. En la época del predominio de la URSS y China había oficinas administrativas que suministraban patentes internacionales de legalidad partidaria y hoy vemos a dónde ha ido a parar todo eso. Y todavía les rechinan los dientes a algunos/as, al recordar las barbaridades espantosas de los “comunistas” de Kampuchea, por no hablar de las inútiles y sangrientas actividades de Sendero Luminoso en Perú. Comparada con estos hechos, las vicisitudes del movimiento de izquierda en Canarias resultan una anécdota. ¿Qué puede ocurrir con una teoría como la de Marx, pasada por el tamiz de la visión del mundo de los grupos pequeño burgueses ilustrados de Canarias? La pequeña burguesía, tan entusiasmada con el hallazgo de una filosofía omnicomprensiva de los problemas del mundo, tan entregada a una disciplina cimentada en una lógica irrebatible, siempre a la espera del último personaje destacado que viene de cualquier parte a impartir las consignas del momento, con esa actitud prepotente que se respalda en la pujanza de movimientos políticos vigorosos. ¿Qué otra cosa puede hacer el “comunista” isleño", sino esforzarse por mantener el tipo e interiorizar el “centralismo democrático”?La adaptación al Centro. Da igual donde esté ese punto, cada vez más cambiante, lo importante es la solidaridad, llámese URSS, Cuba, Nicaragua, El Salvador. Lo importante es promover la Revolución en cualquier parte…menos en Canarias.


Esa tranquilidad ideológica que permite resolver los problemas del país con la plantilla de explicaciones genéricas que no solucionan nada, que convierten la teoría en pura fraseología que no compromete nunca a jugársela en los embates históricos, precisamente en el escenario en que nos ha tocado vivir. ¿Qué destino puede obtener un movimiento político que no está dispuesto a arriesgar nada sin garantías? ¿Quién puede pretender que la Historia le dé una póliza de seguros contra toda derrota? En el Mayo de París del 68 se pedía lo imposible. Los nicaragüenses se lo jugaron todo y, al menos, lograron cimentar un movimiento político que cuenta con un sólido respaldo popular. Claro que el nervio político del Movimiento Sandinista no estaba paralizado por la sempiterna cantinela de las angustias pequeñoburguesas.
La medida de esa tranquilidad ideológica nos la da el confort intelectual de aquellos “comunistas oficiales”. Primero se adapta la plantilla esquemática elaborada por Lenín, referente al concepto de “vanguardia del proletariado”. A continuación se autoadjudica ese papel – ¡faltaría más! -, derivado del hecho de disponer de la Teoría Oficial y, lo que es muy importante, el método de interpretación. Y, dado que la Historia puso en sus manos tales armas, los comunistas [oficiales] siempre están en la Verdad, la Única, la Irrebatible. Por eso los comunistas siempre son los buenos. Todavía es de recordar la elegía formulada por un dirigente de izquierda, a cuento del fallecimiento en Madrid del Padre Llanos –un cura militante del Partido Comunista de España-. El padre Llanos fue comunista, el padre Llanos era una “buena persona”, todo comunista es bueno. Los comunistas son un ejemplo de rectitud insobornable, de entrega apasionada a la causa del proletariado, de honradez acorde con las necesidades de la Historia. Los comunistas son un ejemplo social a seguir. Esa especie de deificación de individuos particulares, por el simple hecho de su adscripción a un partido, todo lo vanguardia que se quiera, es la más grosera tergiversación típica de las zafias simplificaciones de la versión burocrática del marxismo, que en aquél contexto se intentaba divulgar para resaltar las notables diferencias con los nacionalistas desaforados. Afirmar que la militancia comunista transforma positivamente al individuo puede ser cierto con algunos matices, pero formular este axioma fuera de todo contexto histórico es una memez impresentable que hoy haría a Marx desternillarse de risa. Claro que la disciplina transforma a la gente, tal vez a mejor, tal vez a peor. Pero ningún partido –ninguno- ha obtenido de la Historia una patente de corso para erigirse eternamente en Supremo Interprete de la Verdad. Claro que hay muchos, muchísimos, comunistas excelentes, honrados, luchadores, pero también existen los mediocres, tramposos, bandidos y rematadamente estúpidos, y lo mismo cabe decir respecto a socialistas, nacionalistas, y...¿Qué más da? ¿Es que este discurso de la virtud social no es típico de la moralina simplona del hombre virtuoso que no se encuentra en ninguna parte? Este intento de perfilar el ser social ideal, cuyas contradicciones personales se resuelven armónica y dialécticamente, forma parte de la pedagogía pedantesca de los iniciados en el Libro. El ser humano es una informe mezcla de instintos agresivos, miseria intelectual y tendencias bondadosas, sometido a contradicciones y resentimientos, egoísmos y mezquinas ambiciones; y si, por un casual, resulta ser una persona honesta y entregada al idealismo de una causa, tal vez detrás de las bambalinas no exista otra cosa que una sensata madurez, una visión lúcida de sus locuras. Esa versión comunista del “santo laico”, monógamo, sobrio, trabajador, fiel, meritorio padre de familia, estudioso, esa película en blanco y negro, frente a la generalidad de los seres humanos acuciados por la amargura y los golpes de la vida, frente a la generalidad que intenta salvarse como puede, ya sea con el alcohol, la juerga, la agresividad, el engaño y la mentira; gente que, sin embargo, a pesar de todo, son capaces de los más increíbles actos de entrega y solidaridad. ¿Qué decir entonces de esa visión de la vida, que intenta endilgarnos que la militancia no es un estar sino un ser?


Sólo basta contraponer esta ejemplar visión al caos y la miseria ideológica de muchos nacionalistas, tal y como la exponían los portavoces de las corrientes comunistas ortodoxas. Porque en los círculos nacionalistas también abundan (como en todos los ambientes políticos) los luchadores, los honrados y...bueno, dejémoslo estar; no los he contado, pero sé que existen algunos individuos caóticos y resentidos, cuando no borrachines o amorales. Sólo basta escarbar en las causas últimas que lleva a gentes sin tradición de lucha política a pretender situarse a la altura de los marxistas ortodoxos. Los descamisados – así les llamaban los ortodoxos – son gentes rompedoras, proclives a dejarse influenciar por cualquier teoría que avale sus pretensiones, venga de donde venga. Al decir de los “enterados”, tales posiciones siempre esconden un anticomunismo larvado. Son gentes perdidas para toda labor constructiva, es inútil intentar siquiera convencerlos con el ejemplo, orientarlos. Es preferible romper el movimiento, a permitirles arribar a la dirección política. ¡Qué lamentable discurso, y a qué lamentables resultados llevó!


Aquí resulta inevitable rememorar alguna que otra reflexión aguda de don Carlos Marx. En Las luchas de clases en Francia” escribió: “Pero las amenazas revolucionarias de los pequeños burgueses y de sus representantes democráticos no son más que intentos de intimidar al adversario. Y cuando se ven metidos en un atolladero, cuando se han comprometido ya lo bastante para verse obligados a ejecutar sus amenazas, lo hacen de un modo equívoco, evitando, sobre todo, los medios que llevan al fin propuesto y acechan todos los pretextos para sucumbir. Tan pronto como hay que romper el fuego, la estrepitosa obertura que anunció la lucha se pierde en un pusilánime refunfuñar, los actores dejan de tomar su papel en serio y la acción se derrumba lamentablemente, como un balón lleno de aire al que se le pincha con una aguja


¿Pero es que los nacionalistas representaban acaso el nervio político de las tendencias de izquierda y progresista? No. Más bien era una panda de heterodoxos entregados con pasión a una Idea. Una materia enfebrecida en busca de la Forma Política capaz de perfilarla, de darle una identidad. El independentismo era un cauce por el que discurrían sin orden ni concierto las ansias de miles de canari@s. En sus consignas estallaban sin ningún rigor intelectual aspiraciones seculares mezcladas con la ingenua simpatía por los regímenes políticos más progresistas, fueran o no ortodoxos. En sus ansias por afirmarse, los nacionalistas rescataban del olvido todos los agravios y abusos de siglos, el primero de ellos la tesis universitaria de la inexistencia del pueblo canario. En esa búsqueda de los orígenes lucharon a brazo partido con los estamentos y partidos oficiales, golpeándoles con el escándalo del guanchismo, rescatando tradiciones interesadamente olvidadas, aplastadas por la vida oficial. Los nacionalistas lo querían todo, aquí, ahora.