Una vieja reivindicación del nacionalismo canario era la recuperación de la Casona de Secundino Delgado, ubicada en la localidad tinerfeña de Arafo y declarada Bien de Interés Cultural. Cabe señalar en este esfuerzo el trabajo realizado desde hace años por la Asociación Secundino Centenario. Finalmente, el Cabildo tinerfeño y el Ayuntamiento de Arafo firmaron recientemente un convenio de cesión del uso del inmueble, una vez finalizada su rehabilitación. La obra supuso una inversión de 400.000 euros por parte del Cabildo insular espacio que será dedicado a su figura y como espacio cultural del municipio.
Por fin este 4 de mayo, coincidiendo con el 102 aniversario del fallecimiento del Prócer, se inauguró la Casa Museo Secundino Delgadocon una notable asistencia de público. Entre los asistentes cabe destacar diversas organizaciones y familiares del propio Secundino. Como anécdota no faltaron ciertos cargos públicos como Fernando Clavijo, Jose Manuel Bermúdez o el mismo presidente Paulino Rivero. Basicamente no dijeron nada interesante, en su línea habitual de descafeinar y vanalizar la figura del revolucionario, independentista y luchador internacionalista Secundino Delgado.
Abandonada durante decadas constituye, sin lugar a dudas, un BIC histórico de primer orden. Fue lugar de residencia del Padre del Nacionalismo Canario durante amplios periodos figurando incluso en su obra literaria como en su autobiografía ‘Vacagüaré-Via Crucis”. A pesar del oportunismo de unos y el intento de tergiversación de la vida y obra del Padre del Nacionalismo Canario, sus ideas revolucionarias y sus aspiraciones de emancipación nacional no podrán ser jamás omitidas.
Secundino recibió una indemnización en 1905, por su encarcelación. Esta novedad sobre la vida del prócer nacional fue hallada por la Asociación Secundino Centenario.
El prócer de nuestro país, Secundino Delgado Rodríguez, recibió 12.500 pesetas en concepto de indemnización en diciembre de 1905. Este hecho histórico, se ha dado a conocer gracias a la Asociación Secundino Centenario, que se dedica a rescatar la memoria este personaje fundamental de la historia de Canarias. Informa el periódico El Tiempo, en su edición número 798 del 5 de diciembre de 1905: "A reclamación formulada por el gobierno cubano, el gabinete español ha indemnizado con doce mil quinientas pesetas á nuestro compañero en la prensa D. Secundino Delgado, por haber sido injustamente preso en Madrid de orden del general Weyler".
Observamos con esta información sacada a luz, que la persecución del "carnicero de Cuba" Valeriano Weyler contra el escritor y activista político independentista fue reconocida por la justicia colonial indemnizando en vez de juzgar a los culpables de dicho atropello. Esto nos trae a la memoria la sentencia que en el año 2003 recibió Antonio Cubillo por el intento de asesinato por parte de dos sicarios a sueldo del Estado español. Por lo tanto, vemos como es el propio Estado español el que reconoce su opresión contra todo aquel que trabaje seriamente por la libertad de este país.
Deducimos asimismo, que la actuación del gobierno cubano y Nicolás Estévanez fue esencial para que su antigua metrópoli reconociera la injusta puesta en prisión de, no lo olvidemos, uno de los luchadores por la independencia del país caribeño, de donde Weyler fue Capitán General. En estos últimos años han aparecido una serie de informaciones novedosas sobre el líder isleño, entre ellas su artículo de "Tregua" en la revista "El Guanche" o el supuesto apoyo oculto de los hermanos Estévanez Murphy a Secundino.
El acto del que fuera pionero los jóvenes de Azarug a mediados de la presente década, hoy se ha consolidado como un referente del calendario de convocatorias patrióticas. Nos referimos al Homenaje al Padre del nacionalismo canario Secundino Delgado Rodríguez, celebrado el pasado 4 de octubre, se conmemoraba el 142º Aniversario del nacimiento del Prócer (5 octubre 1867).
La convocatoria, un año más, fue en el busto de Secundino ubicado en el Parque de San Gregorio de la ciudad grancanaria de Telde. El acto contaba con dos convocatorias diferenciadas; por un lado los jóvenes independentistas de Azarug convocaban a la izquierda independentista a las 11:00 horas de la mañana, y por otro lado, la reciente Asociación Secundino Centenario a las 12:00 horas. La divergencia se debía a que la izquierda independentista prefirió marcar las distancias con los partidos constitucionalistas (CC, NC y CCN) que se autodenominan `nacionalistas´, que muy poco coinciden ideológicamente con Delgado y que se tenía previsto que participaran en el acto convocado por la Asociación Secundino Centenario. Esta postura de Azarug fue explicada en un comunicado enviado a los medios donde aclaraban que su intención no era "boicotear" el acto de la Asociación Secundino Centenario. Finalmente ambos actos acabaron confluyendo, con la participación de una amplia estela de organizaciones políticas tanto de la izquierda nacional como Alternativa Nacionalista Canaria (ANC) hasta organizaciones interclasistas como Congreso Nacional de Canarias (CNC) y el Partido Nacionalista Canario (PNC) -hoy absorbido por Coalición Canaria-.
Acto convocado por Azarug (11:00 a.m.)
A las 11:00 de la mañana del domingo 4 de octubre se dieron cita medio centenar de personas para rendir homenaje a Delgado. Representantes de ANC e Intersindical Canaria, Solidaridad Canaria y otras organizaciones mostraron su apoyo. Un portavoz de las juventudes de Azarug recordó el ideario plenamente soberanista del Prócer a diferencia de aquellos que hoy amparándose en un falso nacionalismo pretenden instrumentalizar su figura. Marcar diferencias con los constitucionalistas era una necesidad moral para no faltar a Secundino. Posteriormente se hizo un breve recorrido biográfico y se procedió a la ofrenda floral entre el aplauso de los asistentes. Posteriormente otro joven recitó el poema "Mi Patria" de Secundino dando por finalizado el homenaje y emplazando a los asistentes a participar en el de Secundino Centenario.
[Lectura del poema "Mi Patria"]
Acto convocado por Secundino Centenario (12:00 a.m.)
El acto contó con mayor número de asistentes entre los que se encontraban miembros de organizaciones políticas constitucionalistas que poco tienen que ver con el ideario de Delgado. Dentro de su habitual hipocresía, intentan instrumentalizar los símbolos del auténtico nacionalismo isleño -bandera nacional, Secundino- que tanto sacrificio y trabajo han costado mantener vivos como candiles que iluminan nuestra lucha por la liberación nacional. Organizaciones que no han dudado en reprimir y perseguir a los que siempre han luchado por las ideas de Secundino. También por motivos horarios se unió más gente y representantes de distintas organizaciones que fueron amablemente invitadas a intervenir, entre ellas Azarug, Solidaridad Canaria,CNC, PNC, ANC, etc. Quizás las intervenciones más críticas fueron las de los portavoces de Azarug y ANC. Tumas Mora (Azarug) habló de cómo se ignora nuestra cultura precolonial también desde los partidos “nacionalistas”. Recordó a los representantes de los partidos regionalistas que ellos "han actuado imitando al mismísimo Valeriano Weyler, al perseguir a los jóvenes de Azarug en las calles de Aguere, que protestaban contra el pendón de la Conquista, que sacaba a la calle el Ayuntamiento en aquel entonces gobernado por Ana Oramas." En su discurso, Bentejuí Motas (ANC) además de criticar la nefasta actuación de los partidos institucionales autodenominados `nacionalistas´, recalcó que: "Consideramos también que la lucha iniciada por Secundino Delgado es hoy, más que nunca, el camino que permitirá el pleno desarrollo social y económico de nuestro archipiélago. Es decir, consideramos que la soberanía e independencia del Archipiélago Canario es la única vía posible para su completo y justo desarrollo."
[Instantaneas de la intervención de Tumas Mora (Azarug)]
[Intervención del portavoz de las Juventudes del CNC]
[Bentejuí Motas (ANC) pronuncia su discurso]
[Chinijos hacen la entrega floral representando el futuro del país]
"Yo que a mi patria venero, yo que venero a su historia, desde los cantos de Homero, ¡antes que a España prefiero, de mis guanches la memoria".
Secundino Delgado
En el 142 Aniversario del nacimiento de Secundino Delgado
Manolo Suárez Rosales merece nuestro agradecimiento. Nos dio a conocer la vida y obra de Secundino, por el que hemos llegado a conocer al Padre del nacionalismo canario y asimilar su mensaje.
¡VACAGUARÉ...! (Vía Crucis) es su obra literaria más significativa, editado por la Colección Bencomo, con introducción de Oswaldo Brito y Julio Hernández. Pasando el tiempo, vamos conociendo otras obras literarias, entre las que podemos destacar el pequeño trabajo “Un Golfillo Canario” que, al terminar su lectura, nos resulta gratamente grande.
De nuestro literato y político se ocupa, “Biografías de Canarios Célebres”, de EDIRCA, en la que aparece acompañado, por decir algunos nombres, de Blas Cabrera Felipe, Domingo Cullen Ferraz, Gregorio Chil y Naranjo, Oscar Domínguez, Domingo Doreste (Fray Lesco) y Eduardo Gregorio. Así mismo en el libro de Manuel Alemán “Psicología del Hombre Canario”. También el de Domingo Garí “Historia del Nacionalismo Canario”. Etc.
Divulgar estas publicaciones ha sido y seguirá siendo labor de muchos canarios. El objetivo está claro: que la obra y el planteamiento político de Secundino Delgado sea conocido, porque su fuerza es hoy mucho mayor que la de hace 100 años. En este sentido, Solidaridad Canaria ha jugado un importante papel. También cabe este haber al Partido Nacionalista Canario de la era Bernardo Cabrera y Juan Pedro Dávila. La Fundación Secundino Delgado, que sufrió tantas vicisitudes, ha quedado (desgraciadamente) inerte. Como consecuencia de todo esto, algunos ayuntamientos, se darán cuenta del tamaño del personaje que nos ocupa. El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife abrirá un parque público en su honor, gracias a la presión constante de José Diego Díaz – Guigou. También Telde cuenta, en el Parque S. Gregorio, con un precioso rincón dedicado a Secundino, para quien además designa una calle. Con su casa de Arafo (la que tan brillantemente describe en VACAGUARÉ) se trabaja para convertirla en un Centro de Interpretación de su vida, su obra y sus ideas. Otros municipios han nominada calles en su homenaje. El mismo de Las Palmas de Gran Canaria ha señalado en Las Mesas una con el nombre de “Escritor Secundino Delgado". Paco Tarajano, nuestro poeta nacional, tiene a Secundino entre sus creaciones poéticas. Pepa Aurora también crea un cuento basándose en otro de nuestro autor. Y, ahora mismo, suena en nuestros oídos la canción de Los Sabandeños: Secundino – Secundino. La Asociación SECUNDINO CENTENARIO, de reciente creación, quiere agrupar voluntarios para continuar estos trabajos anteriores: divulgarle, investigar, trabajar sus ideas, y mejorar sus planteamientos políticos: todo padre desea que sus hijos le superen.
Como punto de partida, esta asociación pone en marcha trabajos en torno a las cuatro efemérides más importantes: Nacimiento de Secundino Delgado, 5 de Octubre de 1867; primer número de el Periódico El Guanche, 18 de Noviembre de 1897; Fundación del Partido Popular Autonomista, 3 de Agosto al 23 de octubre de 1901; Muerte de Secundino Delgado, 4 de Mayo de 1912.
No nos faltarán ideas ni compañeros para dinamizar un proceso de esperanza que contribuirá, sin duda, al avance en la conciencia nacional canaria. Y, como cuando nos encontramos con un personaje de este calibre en seguida mentamos con regocijo a sus padres, no nos olvidemos nunca de sus progenitores: Secundino Delgado y del Castillo y María Rodríguez Hernández.
Por: D. José Luis Álamo Suárez. Asociación Secundino Centenario.
Este inmueble situado en la localidad tinerfeña de Arafo fue hogar del Prócer independentista Secundino Delgado, pero nisiquiera una triste placa lo recuerda. Abandonada en el olvido tanto por el Ayuntamiento gobernado por el PP como por la mayoría de los nacionalistas durante décadas, el Cabildo promete rehabilitarla en el plazo de 10 meses. Más de 15 años de espera han pasado desde que la institución isular la adquiriera.
En el plazo de 10 meses deberá estar rehabilitada totalmente la Casa de Secundino Delgado, una vez concluyan los trabajos adjudicados por el Cabildo de Tenerife con la inversión de 178.000 euros.La Casa de Secundino contará con un Museo Etnográfico que recogerá documentación relativa a Secundino Delgado aseguran desde el Ayuntamiento, institución que dice considerar de gran importancia para Arafo la rehabilitación de este inmueble. El Cabildo de Tenerife ha adjudicado de forma provisional a la empresa Construcciones Felipe Méndez las obras necesarias para la restauración. El acuerdo fue tomado el lunes 21 de septiembre por el Consejo Insular de Gobierno a propuesta del coordinador general de Cultura y Patrimonio Histórico, Cristóbal de la Rosa, y recoge que los trabajos previstos suponen una inversión superior a los 178.000 euros y la empresa dispondrá de un plazo máximo de ejecución de ocho meses. El proyecto redactado por Cabrera Febles Arquitectos pretende rehabilitar el edificio principal, que significa un elemento destacado en el casco histórico de Arafo, además de haber sido declarado hace tres años, en octubre de 2006, como Bien de Interés Cultural con la categoría de Sitio Histórico. Esta fase contempla las obras necesarias para la finalización del cuerpo destinado al patio delantero y lateral del mismo, así como en la biblioteca. Concretamente en esta última zona, los trabajos se concentrarán en la cubierta, el pavimento, los revestidos y pinturas, la carpintería y la instalación eléctrica.
La casa fue comprada por el Cabildo a comienzo de la década de los ochenta con el objetivo de dedicarlo a actividades culturales en el municipio sureño. La primera fase de su restauración se ejecutó para impedir su deterioro definitivo, pero se hacía necesario realizar una segunda fase de obras para hacerlo utilizable. la Comisión Insular de Gobierno aprobó el proyecto de restauración de la segunda fase en noviembre de 2002 con un presupuesto de 284.000 euros, cantidad que tendría que haberse incluido en los presupuestos de 2003, pero no se hizo. El presupuesto volvió a bajar julio de 2009 a 232.000 euros hasta el definitivo de septiembre de tan sólo 178.000. Esperemos que no se siga alargando y se cumpla el anuncio de las autoridades.
La Casa de Secundino
[Foto de la Casa a finales de los años setenta antes de ser rehabilitada en su primera fase. Imagen extraída del libro "Secundino Delgado. Apuntes para una biografía del padre de la nacionalidad canaria" de Manuel Suárez Rosales-Aknar u Yemmanwil n-Ayt Unaga]
El inmueble se encuentra localizado en la Calle General Franco (antes llamada Calle Libertad), esquina calle Eduardo Curbelo, en el lugar conocido como Plazuela del Llano o esquina de Los Carros, por ser el punto del que partían los vehículos de tracción animal que comunicaban este pueblo con los vecinos y con la capital.Este es el motivo de que la zona fuera considerada como uno de los enclaves comerciales de Arafo. El Ayuntamiento gobernado por Domingo Calzadilla(PP) desde hace más de tres décadas, no ha mostrado ningún interés por recordar la figura de tan ilustre vecino ni de erradicar los nombres fascistas de las calles. La casa, probablemente del siglo XVIII, es un ejemplo de arquitectura rural canaria absorbida por la trama urbana. El carácter singular se lo da su disposición perpendicular a la calle que la convierte en un hito urbano al ser el telón de fondo de la perspectiva de la vía. También se caracteriza por tener dos cuerpos diferenciados, la nave delantera de dos plantas y un cuerpo trasero a media altura que es prolongación del tejado de la cubierta que era destinado a cocina. El edificio está totalmente adaptado a la topografía del terreno, basada en la construcción tradicional por métodos racionales. El conjunto arquitectónico consta de dos cuerpos diferenciados. La casa y una pequeña construcción de una planta colocada en la trasera que debe ser más reciente. Entre ambas se encuentra un patio. En la parte posterior existe una huerta.
Secundino se trasladó a dicha casa en 1902 con su familia, siendo descrito el paisaje que la rodeaba en su obra autobiográfica Vacagüaré-Vía Crucis: "El nido (la casa) está en lo más alto. Es una cabaña vieja, con más de cien años. Esta tiene un balconcillo desde donde se contempla la campiña; ora los hombres removiendo la tierra, ya las mujeres segando hierba, aquellos sembrando la semilla, éstas podando afanosas los sarmientos de la vid; más allá hombres que alimentaban con guano los terrenos, muchachillos que guian los rebaños a las cumbres más altas y verdosas, zagalas que ordeñan cabras de puerta en puerta, chiquillas desnudas remojándose en los charcos...(...) Todo esto es de mi balcón abajo. Hacia arriba, mucho más alto, hay montes exhuberantes de brezos, castaños, hayas, acebuños, cobesos, madroños, jaras, escobos, retamas...Sobre esto, mucho más elevado aún, están las breñas madres de los halcones y las águilas y queridas amantísimas del sol, quien las besa diariamente al atardecer. Tal es Arafo y tal también la decoración hermosa que circunda a mi vieja cabaña"
Curiosamente se sigue lanzado humos de olvido sobre la figura de Secundino que se le nombra por las autoridades y medios de comunicación como "poeta", "escritor" obviando su molesta faceta política, por la que se dejó la vida y por la que es homenajeado y recordado. Nada más y nada menos que ser el Padre de la Nación Canaria.
"En vano buscará el español una mordaza para nuestras bocas y
una losa para nuestros corazones"
Nació Secundido Delgado en la calle San Lucas de Santa Cruz de Tenerife, en 1867, aunque viviera mucho tiempo en la localidad de Arafo. Emigró a Cuba muy jóven, como tantos otros paisanos isleños de su época, buscando mejores condiciones de vida, que como a tantos canarios les era negada en su propio país, consecuencia del colonialismo y su sistema caciquil imperante. En la perla del Caribe entra en contacto con revolucionarios cubanos y canarios unidos por un mismo ideal en torno a la libertad de aquella isla antillana. Fue el padre indiscutible del nacionalismo canario (como en Cuba fue apostol de su independencia fue el descendiente de canarios por vía materna: José Martí Perez). Aquella frase que se le acuña, "...todo por y para la libertad de los pueblos y de los hombres", es de apliación en las Canarias del siglo XIX y principios del XX. Estamos pues ante la presencia de un insólito personaje que jugándose su bienestar y prosperidad, por sus ideales prefirió denunciar el mal que aquejaba a las islas y a los isleños, muy a sabiendas de lo que estaba arriezgando en semejante empresa. Conociendo el peligro de un enfrentamiento a la dura administración española, repetía frecuentemente "Qué importan los sacrificios si algún día llega a alumbrar nuestra Patria el Sol de la libertad". Aquel grito que lanzaba Secundino era apremiante y necesario, y que podía haber hallado eco en la decada de los años 30, si otras circunstancias políticas tranformadas en guerra civil no hubieran truncando aquel buen deseo ya suficientemente arraigado entre los canarios. Desde los inicios del siglo XX, canarios residentes en América que captaban la opresión caciquil del sistema social imperante en estas Islas, pensaban la viabilidad de un Estado canario independiente de España, al igual que los, por aquellos momentos, emancipados de Cuba, Puerto Rico o Filipinas. En 1924 se constituyó en La Habana el Partido Nacionalista Canario, que no tuvo gran aceptación, por falta de verdadero conocimiento, en las propias Islas Canarias ni en su política partidista de ámbito español, si bien constituyó un referente histórico que ha encauzado ideales nacionalistas. En Cuba colabora con los "rebeldes" independentistas en la guerra contra el ejército español de ocupación, y donde pronto será un "elemento peligroso", para los servicios de información del ejército colonial. Acusado de coparticipar en un atentado con explosivos en el edificio del Palacio del Gobierno en La Habana, ha de salir de Cuba y regresar a Tenerife, su isla natal, a principios de mayo de 1896; pero como quiera que el Capitán General era el sanguinario Valeriano Weyler, militar vinculado a la Cuba colonial, y recien nombrado para el mando en la Isla de Tenerife, conocedor de su paradero le denuncia por telegrama a las autoridades militares de Canarias, que le perseguirán insistentemente. Secundino tendrá que huir de su país -esta vez por motivaciones políticas-, transcurridos unos nueve meses de su llegada de Cuba, con la ayuda de portuarios que le esconden en un barco con dirección a Venezuela. En Caracas, a los pocos meses y en unión de otro gran patriota palmero, José Esteban Guerra Zerpa (fundandor del periódico DIARIO DE AVISOS de Santa Cruz de la Palma), editan la revista quincenal, independiente y noticiosa de las Islas Canarias, EL GUANCHE, de la que sólo se publicaron cinco números por la presión que el embajador de España en Caracas ejerció sobre el presidente venezolano, general Crespo, para que dispusiese el cierre inmediato de la misma y prohibiese toda clase de organizaciones canarias de tipo nacionalista en aquel país.
Con estas medidas se da al traste, tanto con la revista, como con el incipiente "Club patriótico para la propagación de los ideales que defiende El Guanche", que no eran otros que concienciar a los canarios residentes en Venezuela, en el camino de las aspiraciones que tenían proyectadas para la Patria isleña. Tan "peligroso" llegó a ser Secundino Delgado que para erradicar totalmente cualquier brote de esta índole que afectase a los intereses españoles, llegó a ser expulsado de aquella República hermana por órden expresa del mismo presidente y dictador General Crespo. Después de una breve estancia en Curazao, donde al parecer coninuó publicando su revista EL GUANCHE, aspecto sin confirmar, pasa a Nueva York. Secundino reside en Nueva York donde su espíritu patriótico y de regeneración social y político por la que lucha, hace que esté en constante demanda de todo lo que entiende que perjudica a Canarias y a sus hijos. De ahí que su incansable pluma no cesa en denunciar las tropelías que en el solar patrio se cometen. Finalizada la guerra de Cuba con su independencia, lo encontramos nuevamente en Santa Cruz de Tenerife, alternando su residencia en su querido pueblo de Arafo. Seguirá colaborando en medios escritos, e impulsará el semanario VACAGUARE de ideología autonomista, que se publica en Aguere, hasta 1902 en que la autoridad española dispone su cierre, y aunque aparece como director el jóven Manuel Déniz Carballo, todo apunta a que el verdadero promotor era Secundino. En el periódico VACAGUARE, puntualiza lo siguiente: "...que nuestro periódico, aunque vea la luz propia en Tenerife, no es un periódico tinerfeño, sino un periódico CANARIO; que todos los desmanes, todos los errores, todas las injusticias que en nuestras islas se realicen, sea de donde sea, en ciudad, villa, pueblo, villorio o caserío, todo lo hremos público, din temores de ninguna especie; que anhelamos el bienestar que por derecho y ley natural corresponde disfrutar los hijos de estos siete hermosos peñones, y que tras ellos marchemos, puesta nuestra confianza en la razón que nos asiste, y en la indudable creencia que tenemos de que no habrá un solo canario honrado que no secunde la misión que nos hemos impuesto...y finalmente arengaba con su sempiterna frase: Pueblo de las Islas Canarias... ¡Viva nuestra autonomía!" Más tarde aquel inicial firme independentista canario, desde Florida y Cuba, tornó su ímpetu en los últimos años de su vida para convertirse en autonomista, sin duda condicionado por la imposibilidad de defender publicamente el independentismo en Canarias tras la pérdida de las últimas colonias americanas por parte de España, y el analfabetimos y control caciquil reinante. Este ilustre tinefeño, amante de su tierra como nadie, nacionalista de pro, tenía claro que había que acabar de una vez con las rencillas y discordias que gentes sin amor por Canarias fomentaban en las Islas para provecho de sus intereses personales y de dominio. En este ideal nos dejó escrito: "...despreciad con valor la prensa venal y asalariada que fomenta la discordia entre las Islas, nuestra Patria, con el fin de dividir al pueblo para que el lobo debore con paciencia y gusto su víctima...La emancipación y el mejoramiento de esta Patria, no lo esperemos de esos sabios de librea que asisten a las Cortes para hacer la venia al amor....¡¡ Ah !!, el día que se nos caiga la venda, estas siete joyas volverán a ser como el nombre que llevaban..." A pesar de ella sus proclamas autonomistas fueron determinantes en su detención el 2 de marzo de 1902 por órden del General Weyler, que dispuso su prisión en la cárcel modelo de Madrid. Lo que aquel general, nombrado como Marqués de Tenerife, no pudo llevar a cabo desde La Habana a pesar del intento en 1896, si lo logró desde su puesto de mando en Madrid, como ministro de la Guerra. Lamentables fueron los últimos años de su vida. Aquella órden se cumplió y Secundino fue detenido por la Guardia Civil, cuando se hallaba en su casa de descanso de Arafo. Conducido a pie hasta la prisión de Santa Cruz de Tenerife, para seguidamente ser trasladado a la Modelo de Madrid. Se llevaron a cabo gestiones para su liberación especialmente por el consulado de los Estados Unidos, que representaba los intereses de Cuba en España dada su nacionalidad cubana. No obstante fue internado en la Cárcel Modelo de la capital de España, donde permaneció casi un año sin recibir el auto de procesamiento, motivo de la detención, ni ser sometido a juicio. Con la intermediación de su paisano canario, Nicolás Estévanez, se logró su libertad. Durante su estancia en prisión adquirió o agravó la enfermedad pulmonar que padecía y que causó más tarde su muerte, 4 de mayo de 1912, en la casa donde habitaba en la Calle Progreso de Santa Cruz de Tenerife. El asunto había trascendido a la prensa madrileña y a toda la de España y al propio Congreso, donde ningún diputado supo dar razones de aquella injusticia.
[Casa de Secundino Delgado de Arafo, hoy sin ningún tipo de reconcimiento ni señalización, a pesar de haber sido residencia de uno de los personajes más importantes de la historia de Canarias]
Por estas fechas publica cuatro cuentos que titula: Alegrías y Penas, Clary, Mi Peral y El mejor de los mundos. En 1903 publicará Un golfillo canario. En 1904, hallándose en la ciudad de Yucatán, publicará su autobiografía bajo el pseudónimo de Antonio Rodríguez López, con el título VACAGUARÉ (Vía Crucis),vocablo amazigh que significa "quiero morir", célebre por ser el grito que no dejaba de gritar el líder indígena Tanausú cuando prefirió morir en una huelga de hambre, antes de ser esclavo. Sus últimos años no son muy conocidos, sabemos que pasó varios años por Suramerica y que volvió a su Patria para morir en 1912 por la grave enfermedad pulmonar que se le agravó en la cárcel. Secundino falleció antes de cumplir los 45 años de edad, tras una vida de lucha y entrega por Canarias.
El periódico LA PRENSA de Tenerife, publicó en su número de fecha 28 de junio de 1936, una magnífica de apología de carácter editorialista sobre Secundino y su ideal para estas islas, cuyo artículo, que aparece sin firma pero reflejando una justa semblanza de nuestro patricio, dice:
" Secundido Delgado representó en Tenerife, durante toda una época, el patriotismo más fervoroso y exaltado. No había cuestión de interés para el país que él no recogiera, entregándose de lleno a su defensa o repulsa según la índole que presentaba, sin medir en la lucha la calidad e importancia del enemigo, ni el alcance de las propias fuerzas. Todo por Canarias, todo por Tenerife, pudo ser el lema de su blasón, de vivir las épocas heróicas de la caballería. Pero vivió Delgado en otros tiempos mucho menos hidalgos, en los que su esforzado temple, aún por los que más le admiraban y querían, se tachaba de "quijotismo" y sufrió incomprensiones sin cuento y solo, enteramento solo, hubo de soportar, al cao, las consecuencias de una ruda persecución.
Con su generoso afán con su soberbio fervor patriótico, llegó a América, al expatriarse, Secundino Delgado, y luchó sin descanso hasta hasta la muerte. Como su permanencia en Canarias, al llegar a Caracas, primer punto de su residencia en tierras de América, participó en asambleas, mítines y reuniones de la colonia isleña; preogonó el entusiasmo de sus ideales y fundó como portavoz de sus empeños, una revista quincenal "El Guanche", en colaboración con otro canario, José Guerra, desde la que dio el grito de independencia que habría de ser cifra de los fervores y afanes de toda su vida. Violentas, rudas, implacables, fueron sus campañas desde las columnas de "El Guanche", logrando en poco tiempo formar una importante legión de adeptos a su idea; pero, cediendo a presiones del Ministro de España en Caracas, el presidente de Venezuela, general Crespo, hubo de decretar su expulsión del teritorio y Delgado hubo de marchar a Curazao, donde prosiguió su cruzada generosa, con el mismo entusiasmo y el mismo ciego afán. Más tarde hubo de regresar a Tenerife, y ya aquí, en el rescoldo de la hoguera, se ocupó de avivar llamas dormidas, publicando en unión de Cabrera Díaz, Tomás Morales y Díaz Carballo, su famoso "¡Vacaguaré!". Grito de rebeldía y liberación guanche, que hizo suyo, como lema del empeño formidable a que dedicara todos los anhelos de su vida.
No logró la libertad del terruño adorado y, en cambio, perdió la suya. Por orden del general Weyler, a la sazón ministro de la Guerra, Secundino Delgdo fue detenido y encerrado en la Cárcel Modelo de Madrid. Poco después murió y lo curioso es que su nombre, casi olvidado en Tenerife, al que todo lo sacrificó, incluso su vida generosa, se recuerda con cariño y admiración en América, y de modo especial en Venezuela, donde realizó su más intensa y vibrante campaña, y en Cuba, donde todavía viven algunos colaboradores de su formidable pero incomprendido empeño."
Breve cronología de su vida.
"Es verdad que todo conspira contra nosotros, desde la influencia de la nación que guarda las llaves de nuestros grillos, hasta la obcecación de hermanos nuestros, ya envilecidos por la sumisión y las cadenas; mas, cuanto mayores sean los obstáculos, más grande ha de ser la abnegación por dominarlos. ¿Qué importan los sacrificios si algún día llega a alumbrar nuestra Patria el Sol de la Libertad?" 1867. Nace el 5 de octubre en Añaza-Santa Cruz de Tenerife en la C/ San Lucas. Secundino Delgado Rodríguez, hijo del artesano herrero Secundino Delgado del Castillo, natural de Aguere, y de María Rodríguez Hernández, natural de Adeje.
1886. Como miles de isleños del momento emigra a Cuba con tan solo 19 años. Trabaja en las labores del tabaco y toma contacto con el movimiento obrero cubano.
1887. Viaja a Estados Unidos y se casa con la norteamericana Mary Trifft.
1895. Se establece en Tampa (Florida), trabaja con anarquistas eindependentistas cubanos. Colabora en la fundación del periódico "El Esclavo" de cariz obrero y libertario. Cunado se inicia la segunda guerra por la Independencia de Cuba, el 24 de febrero de 1895, Secundino Delgado regresa a Cuba. Establecido en La Habana, toma contacto con los revolucionarios independentistas cubanos, entregandose por completo a actividades conspirativas en contra del colonialismo español. En esta etapa toma conciencia de la situación colonial del Archipiélago Canario.
1896. Es descubierto por la policía española, pero Secundino enterado logra huir antes de ser capturado. Con documentación falsa regresa a su Patria isleña.
1897. El Capitán General de Cuba, el sanguinario Valeriano Weyler, ordena la detención de Secundino Delgado. Este último, tras pasar 9 meses en Canarias, se ve obligado a volver a huir para eludir la detención. Regresa a America, pero esta vez se instala en Venezuela. En el país bolivariano toma contacto con el compatriota palmero José Esteban Guerra Zerpa y A. Brito Lorenzo y fundan la revista quincenal "El Guanche". Sería la primera publicación que abogaría publicamente y sin ambigüedades por la Independencia de Canarias. El primer número saldría el 18 de noviembre de 1897. Inician una campaña en el seno de la comunidad canaria de Venezuela de concienciación independentista. Esto despertó una gran hostilidad en la colonia española en Venezuela, hasta el punto de que el Embajador español Antonio de Castro Casaleiz logra la expulsión de Secundino Delgado de Venezuela. Con la invasión norteamericana de Cuba y el anuncio de una posible conquista estadounidense de Canarias "El Guanche" declara una "Tregua".
1898. El 19 de enero Secundino es detenido y encarcelado por "informaciones inexactas" de adversarios suyos, pero dirigido sin duda a evitar que sus argumentos en pro de la independencia de Canarias sean recogidos en "El Guanche", del que era su Director-Redactor. Finalmente es expulsado y Secundino se dirige a Estados Unidos.
1899. Regresa a la Cuba liberada del colonialismo español. Se establece en Camagüey -Localidad donde abundan los isleños- y obtiene la nacionalidad cubana.
1900. Vuelve a Canarias con su familia y se establece en la villa tinerfeña de Arafo. Toma contacto con la Asociación Obrera de Canarias, se une a ella y participa en la elaboración de su órgano de expresión "El Obrero", consciente de lo arriesgado que sería abogar por la independencia de Canarias en público, lanza una campaña por la Autonomía de Canarias.
1901. Secundino propone en las páginas de "El Obrero" la creación de partido de carácter obrero "para la salvación de la patria" según sus palabras. De su idea surgiría a finales de este año el Partido Popular Autonomista, cuya idea fundamental era la concienciación de social y política de la clase obrera canaria y reclamar la autonomía para el País. Estos aspectos no lo iva a consentir la oligarquía isleña. El PPA se presenta a las manipuladas elecciones de la Restauración, obteniendo tan solo un concejal en Santa Cruz. A raíz de este cantado fracaso electoral, Secundino Delgado y el redactor-jefe del semanario "El Obrero" Manuel Déniz Caballero se retiran de la redacción del semanario para dedicarse por entero al desarrollo de una campaña en pro de la autonomía de el Archipiélago.
1902. Secundino y Déniz Caballero publican el semanario autonomista "¡Vacagüaré!", que tendrá corta vida, publicandose tan solo cuatro números. Contaban con el apoyo de Jose G. Cabrera Díaz y Tomás Morales, pero despertó la alarma tanto en las autoridades españolas como en la oligarquía caciquil insular. Fué tanto el revuelo montado que hasta el diario madrileño "El Liberal" se hizo eco. La escasa duración del semanario fué debido a la rápida represión. El 2 de marzo del mismo año Delgado es detenido en su casa de Arafo por la Guardia Civil. La órden del encarcelamiento proviene del Ministerio de Guerra del que era titular su declarado enemigo Valeriano Weyler, que aún se acordaba de él. Posteriormente es llevado a España por orden de la Capitanía General de Castilla La Nueva, donde es encarcelado sin juició previo en la Cárcel Modelo de Madrid. Uno de los motivos alegados de su encarcelamineto era por "manejos revolucionarios en la Habana en 1896". En su presidio conoce al histórico dirigente obrero andaluz Fermín Salvochea, así como al anarquista Pedro Vallina. El poeta y político canario Nicolás Estévanez visita a Secundino, con el cual esteblece una entrañable amistad y solidaridad que se alargaría con el tiempo, en las cuales jugaba un importante papel la simpatías de unas ideologías políticas semejantes. Las gestiones ayudaron a que Secundino fuera liberado en 1903.
En el periódico VACAGUARE, puntualiza lo siguiente:"...que nuestro periódico, aunque vea la luz propia en Tenerife, no es un periódico tinerfeño, sino un periódico CANARIO; que todos los desmanes, todos los errores, todas las injusticias que en nuestras islas se realicen, sea de donde sea, en ciudad, villa, pueblo, villorio o caserío, todo lo haremos público, sin temores de ninguna especie; que anhelamos el bienestar que por derecho y ley natural corresponde disfrutar los hijos de estos siete hermosos peñones, y que tras ellos marchemos, puesta nuestra confianza en la razón que nos asiste, y en la indudable creencia que tenemos de que no habrá un solo canario honrado que no secunde la misión que nos hemos impuesto...y finalmente arengaba con su sempiterna frase: Pueblo de las Islas Canarias... ¡Viva nuestra autonomía!"
1903. Después de su excarcelación regresa a su Patria. Publica artículos en "El Ideal" y narraciones en revistas culturales.
1904. Escribe su obra autobiográfica "¡Vacagüaré...!(Vía Crucis), bajo el seudónimo del poeta palmero Antonio Rodríguez López. La publica ese mismo año en Mérida (México).
1905. Se establece probablemente en Cuba. En 1906 se encuentra con Nicolás Estévanez en La Habana.
1910. Regresa a Canarias. Se establece en la capital tinerfeña, mueren sus dos hijos.
1912. Afectado por una tuberculosis, probablemente adquirida en su dura estancia en la Cárcel Modelo de Madrid, fallece Secundino Delgado el 4 de mayo, cuando aún no había cumplido los 45 años de edad.
"Lucho porque tengo fe del triunfo por la verdad y aunque despatriado esté sueño en Patria y Libertad"
Homenaje de Azarug a Secundino:
SECUNDINO, SIGUES VIVO ENTRE NOSOTROS. Bibliografía:
DELGADO, Secundino. ¡Vacaguaré...! (Vía-Crucis).. (Introducción: Oswaldo Brito y Julio Hernández). Editorial Benchomo. Canarias. 1980. HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Manuel. Secundino Delgado en Venezuela. - “El Guanche” Inédito. Centro de la Cultura Popular Canaria. Canarias. 2003. SUARES ROSALES, Manuel. Secundino Delgado. Apuntes para una biografía del padre de la nacionalidad canaria. Editorial Benchomo. Canarias. 1980. “Homenaje. Secundino Delgado”. Tagrawla. La Revolución. Nº 1, noviembre-diciembre 2002. Azarug – Tamaran.
Autor: Secundino Delgado (seudónimo: Antonio Rodríguez López) Editorial: Benchomo
Esta obra autobiográfica de Secundino Delgado constituye una referencia bibliográfica fundamental para comprender el pensamiento del "Padre del nacionalismo canario". Secundino Delgado (Santa Cruz de Tenerife, 1871-1912) fué emigrante desde temprana edad a Cuba, donde se uniendose posteriormente a la militancia independentista cubana. Es el primer canario, que de forma clara y más o menos consecuente, se lanza a la lucha por la liberación nacional y social de Canarias. Sus ideas y lucha le costó exilios forzados, persecución y prisión. Fundador en Venezuela de la revista independentista "El Guanche", promotor del Partido Popular autonomista (primer partido netamente obrero y canario), y fundador de la revista autonomista "Vacagüaré".
La obra, fué escrita en 1904 y editada por la Imprenta "La Humanidad" ubicada en Mérida, en el estado del Yucatán (México). Secundino Delgado firmó su obra con el pseudónimo de Antonio Rodríguez López, nombre de un destacado poeta romántico palmero, que podríamos encuadrar en la conocida como "Escuela regionalista" o "indigenista" de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. El "¡Vacagüaré...!(Vía Crucis)" nos narra básicamente una etapa de su vida; concretamente el auténtico Vía Crucis personal que sufrió el Autor en su encarcelamiento en 1902, sin juicio previo, en la cárcel modelo de Madrid. El grave crimen de redactar la revista "Vacagüaré" donde osó defender ideas autonomistas. El odio declarado de su aférrimo enemigo el sanguinario español Valeriano Weyler también tuvo bastante que ver.
Secundino Delgado se identifica a sí mismo y su experiencia personal con el "Vía-Crucis" sufrido por los indígenas canarios al ser capturados, esclavizados y desterrados lejos de su familia y su patria. Se identifica con los valores más elevados de sus antiguos; la independencia, valor personal, confianza en los pactos, amor, amistad y deseo de morir antes que ser esclavo. De ahí el título "Quiero morir", significado de la expresión amazigh ¡Vacagüaré![(u)bak_(a)_ggar-(gh) "quiera (que yo) muera"]. Historicamente es conocida por ser el lema que no dejó de gritar el líder indígena Tanausú, tras ser capturado -bajo traición- por los conquistadores, y deportado a España para ser vendido como esclavo.
Secundino nos describe, en un principio hasta el momento de su detención, su valoración de la mujer y de la familia, la descripción paisajística de Arafo, de la figura de su cacique, la socarronería popular y su trabajo en la capital, el cual contrapone al idílico retiro campesino en la campiña Arafera que anhela continuamente. A partir de su detención, continua con la descripción de las anécdotas del viaje, personajes, temores y fatigas, el dolor que supone la salida de su país con un destino inconcreto en España. En tales condiciones (detención arbitraria sin juicio, deportación a una cárcel madrileña, desconocer si saldría vivo del presidio, muerte de su madre,...etc.) Delgado se nos mostrará atormentado, inseguro, y con crisis que le lleva a intentar suicidarse. En la Cárcel, lo visita el ilustre paisano Nicolás Estévanez, isleño republicano y federalista que le brindó su total apoyo moral y político. Ambos iniciarían una profunda amistad que les durará de por vida. Estévanez inició una serie de gestiones en Madrid destinada a dar a conocer su caso a la prensa española, hecho que propició que acabaran excarcelando a Delgado tras casi un año de prisión arbitraria. Tras su salida de la prisión, Secundino compartió tiempo con Nicolás Estévanez, y en Cádiz con su entrañable amigo hecho entre las rejas; el histórico dirigente de la clase obrera andaluza, el anarquista Fermín Salvochea.
El final de su obra narra su regreso a Canarias, donde al salir del camarote y divisar su tierra exclama; "¡Cielos! ¡Este es el más bello país del mundo" (...) "¡Ah! ¡Imposible! El eden canario no puede seguir siendo un pudridero español (...) Al fijar mi planta en la tierra de los guanches, con lágrimas y abrazos fueron compensados mis dolores".
No esperen encontrarse con una obra que derrame calidad literaria, esta no era la intención de Delgado. Su única pretensión fue expresar una experiencia vital y profundamente humana. El sufrimiento y desplome ante una presión psicológica brutal. Un hombre perseguido y encarcelado por sus inquebrantable amor a su patria; Canarias.