1/12/14

30/11/14

Canarias: ¿qué tipo de colonia?


Tomás J. López. Tamaimos. A cuentas de la imposición de las prospecciones de petróleo en nuestras aguas ha cobrado auge el viejo debate sobre el trato colonial que España dispensa a Canarias. “Nos tratan como a una colonia”, repiten muchos, empezando por el presidente Rivero. “Es que somos una colonia”, responden otros, los menos, casi siempre desde sectores independentistas. 

El debate sobre si Canarias es o no una colonia debería, creo, estar superado. Si usted ve algo con forma de mesa, que se emplea a modo de mesa, fabricado con materiales propios de una mesa, lo más probable es que lo sea. 

 Desde el punto de vista semántico, Canarias se adapta a la perfección a la definición que, en su tercera acepción, da la RAE para el término “colonia”: “Territorio fuera de la nación que lo hizo suyo, y ordinariamente regido por leyes especiales“. Llámese REF, trato diferenciado de Región Ultraperiférica o como quieran. Desde el punto de vista histórico, además, Canarias es un territorio que sufrió un proceso de conquista y colonización en el siglo XV, como narra cualquier manual. Como quiera que no ha habido un proceso de descolonización, lo que resulta es una colonia. 


 Ahora bien, lo que sí me parece interesante es dilucidar qué tipo de colonia somos y hacia cuál vamos. Me explico: una colonia fue, por ejemplo, el Congo Belga, considerada posesión personal del rey Leopoldo II, donde los europeos arrasaban por el caucho y el marfil, donde se intercambiaban mujeres y niños por materias primas, se amputaban las extremidades de los nativos con enorme facilidad, estaba extendido el uso de la ‘chicotte’ y se calcula el exterminio de unos 10 millones de personas. Pero también es una colonia el actual Gibraltar, con sus ventajas fiscales, su amplio autogobierno, su alto nivel de desarrollo económico y, quizás por ello, con una población que prefiere mayoritariamente seguir siendo británica. Más allá del ideal anticolonial que muchos compartimos debemos convenir que las condiciones materiales y morales de vida son decisivas al tratar estas cuestiones. 

Las características ambientales y geológicas de las islas Canarias hicieron que, desde aquella conquista y colonización de siglo XV, este Archipiélago tuviese mayor valor geoestratégico que por lo que aquí se extrajese o produjese. Por nuestro origen volcánico y reciente, no tuvimos la desgracia -obviamente, desgracia- de naciones conquistadas poco después, como México o el Perú, que, por sus abundantes minerales preciosos, fueron sistemáticamente saqueadas por el aparato colonial y sus poblaciones nativas explotadas de modo masivo mediante trabajos forzados y penosos. 

 Pero tampoco convenía a la metrópoli dejar a estas islas “de la mano de Dios”, desatendidas hasta su posible despoblamiento, como ocurría con amplias regiones de América, porque todas las potencias de todas las épocas habrían estado deseosas de ocupar un archipiélago casi en pleno centro del océano que atraviesa el mundo, en medio de las rutas trasatlánticas.

 Supongo que esa es una de las principales circunstancias que motivaron la articulación de un colonialismo propio para Canarias, que ha permitido que, siendo una de las primeras colonias del mundo, hoy seamos de las pocas últimas. La libertad de comercio con América o la aduanera de los puertos francos son algunas evidencias de ese “pactismo” histórico entre España con, no tanto las islas, sino sus élites económicas, a las que la metrópoli, estratégicamente, ha tratado de mimar. 

 Ahora bien, nos encontramos con que en pleno siglo XXI se intenta colocar en las islas una industria extractiva de hidrocarburos, como la que planean Repsol y el Gobierno español, con la oposición mayoritaria de la sociedad y las instituciones canarias. Esto no hace que empecemos a ser una colonia. Pero sí que se intenta cambiar, unilateralmente, la relación colonial que, mejor o peor, ha mantenido vinculado a este archipiélago respecto a su metrópoli. Quieren que nos convirtamos en una colonia de expolio de materias primas, pura y duramente. Que una multinacional machaque nuestro fondo marino, extraiga un recurso valiosísimo en términos económicos y no deje nada en el país, más allá de los bocadillos que puedan encargar sus operarios. Quieren hacerlo sin permitir que la población autóctona sea consultada, sin que su opinión sea tenida en cuenta. Y, quizás lo más grave, están decididos a hacerlo poniendo en riesgo nuestro modo de vida, nuestro medio ambiente y nuestra subsistencia, que depende del agua de mar desalada. Quieren implantar el peor de los colonialismos. 

 Realmente, el independentismo canario no es hoy por hoy un problema para España, pero es seguro que este cambio radical, impuesto y altanero del vínculo colonial traerá consecuencias graves para la relación de nuestro país con aquel Estado. Tampoco era un problema muy importante el independentismo catalán hace apenas 6 años, y miren cómo están las cosas. Y comparado con la imposición y el peligro que supone la extracción de petróleo en nuestras islas, lo del ‘Estatut’ queda reducido a una tarde en el SPA. 

Esto mismo ya pasó en Escocia, donde la aparición del petróleo y el posterior grito de “el petróleo es de los escoceses” espoleó al independentismo de ese territorio respecto al Reino Unido. Y no está más cerca Londres de Edimburgo que Madrid de Tuineje. Además, de haber petróleo, se caería a trozos uno de los falsos pero utilísimos mitos que afianzan al españolismo en Canarias: la idea incierta pero extendida de que España nos mantiene.¿Podría continuar ese espejismo si hubiese aquí petróleo para abastecer a 4 millones de personas -el doble de la población canaria-, como dice Soria, y nos obligaran a extraerlo? 

Siempre habrá quien piense que nos mantendremos fieles a España por motivos sentimentales. Pero como hemos dicho, las condiciones materiales y no los sentimientos son las que suelen marcar este tipo de procesos. Y si de sentimiento se trata, en Canarias tenemos el menor espíritu de pertenencia a España del Estado, tras Euskal Herria y Cataluña, según el CIS español. 

 Pasa que los niveles de corrupción y rebenquismo de quienes nos gobiernan les impiden observar incluso el devenir histórico de nuestro pueblo. Van los peperos defendiendo las prospecciones al mismo tiempo que la españolidad de Canarias, cuando su trabajo a favor de una multinacional terminará teniendo las consecuencias contrarias, especialmente de encontrarse petróleo. Quién sabe. Si no fuese por lo impresentable del individuo, podríamos terminar erigiendo a Soria como prócer de la Patria.

27/10/14

No es nacionalismo


Vicente Llorca. Por definición, todo movimiento nacionalista, si lo es realmente, persigue la obtención de la soberanía nacional. Otra cosa son los tiempos, que la coyuntura aconseje vías intermedias, en el interín, o tácticas que pasen por pactos que conlleven la cesión de esa soberanía en según qué apartados y en función de los intereses y correlación de fuerzas del momento. Todo muy legítimo; pero, vuelvo al principio, por definición, la pretensión última de los nacionalistas es la consecución de la soberanía nacional, completa, ni siquiera compartida. 

"La indefinición es lo que define a esta organización, cuya razón de ser ha sido la perpetuación en el poder y que hábilmente supo autoproclamarse nacionalista, no regionalista ni autonomista, a la vista del tirón electoral que ello le reportaba."

 Por eso, resulta llamativo comprobar el escándalo que se desata en algunos, amplios, sectores de Coalición Canaria cada vez que se menta la palabra soberanía. Como si de una bicha se tratase, raudos se apuran a puntualizar que la pretensión que les guía es alcanzar las máximas cotas de autogobierno. Claro que nunca van más allá y no explican cuáles son esas máximas cotas. 

Conferencia Política de CC. Foto: José Carlos Guerra
 Hoy Coalición Canaria celebrará una conferencia política, una más, en la que se pretende definir la estrategia a seguir en los próximos veinte años. 21 años después de su formación, 21 años después de hacerse con el poder en la Comunidad Autónoma, lo que demuestra bien a las claras que la indefinición es lo que define a esta organización, cuya razón de ser ha sido la perpetuación en el poder y que hábilmente supo autoproclamarse nacionalista, no regionalista ni autonomista, a la vista del tirón electoral que ello le reportaba, sabedora de que sólo pervive quien gana y si no puede ganar sola, cosa que no ha logrado, no le importa aliarse con cualquier fuerza política que se cruce en el camino. 

 Es decir, si ha habido una estrategia ésta ha sido la oportunista, utilitarista e instrumentalista que se ha hecho de la identidad nacional, que es la que, volvemos al inicio, ha de guiar a todo movimiento nacionalista. Ahí está como ejemplo grotesco de ello que el fomento de la cultura nacional lo han reducido al folklore y costumbres para consumo de las clases medias urbanas. Y dicho sea esto para los que se sonrojan cuando oyen el término soberanía y, también, para los que ahora, a última hora, lo mentan, en la medida en que, hasta hoy, lo que se ha hecho ha sido atender lo inmediato, consintiendo que lo urgente eclipsase lo importante, sin hacer esfuerzo alguno en concretar un proyecto en clave de futuro. 

 Han sabido, muy hábilmente, valerse de la aritmética parlamentaria y soportarse sobre un lustroso cartel con gancho, pero no han tenido en cuenta que el culto a la aritmética de los escaños tarde o temprano genera contradicciones y han olvidado que para lograr votos también hay que llevar ideas a todos los rincones de las Islas. Por eso, aunque el pegamento del poder logre alivios y prórrogas constantes, no ha de extrañar, que Coalición viva en permanente colisión, en la medida en que no hay estrategia básica. 

Pero, ocurre que a estas alturas la ciudadanía ya ha dejado claro que lo que reclama son propuestas articuladas bien alejadas de los mercachifleos y las deslealtades.

21/10/14

50 aniversario de la bandera de todos

Es un símbolo de una lucha centenaria. Sus estrellas existen desde hace más de un siglo en la bandera del Ateneo de Aguere rebrotando en 1964 imbuidas de verde esperanza. Tras medio siglo no sólo no han podido erradicarla, sino que ya no es la bandera de un proyecto político determinado, sino la de todo un pueblo, el signo de una identidad nacional. 

 El 22 de octubre es el aniversario de algo más que una bandera, lo es de un hito de nuestra historia: el resurgimiento del nacionalismo canario en 1964 por impulso del MPAIAC. Se trata de la última etapa de lucha por seguir existiendo como pueblo y que aún continúa. Por un lado, los colores de manifiestan nuestra inequívoca identidad nacional. Las siete estrellas, quizás mañana ocho, en plena igualdad reflejan mediante la síntesis gráfica una idea proscrita aún hoy; la igualdad y libertad de las Islas Canarias. 

 Hoy es un día especial, el cumpleaños de nuestro principal símbolo de identidad como pueblo: nuestra bandera nacional, para nosotros, los canarios, la más bella del mundo.

"Aquí vivimos, aquí decidimos"

23/9/14

Desde las Salvajes contra el petróleo y por la independencia del país


Militantes de ANC exigen desde Salvajes a Portugal y la UE que no anteponga los intereses de Repsol a los del medio ambiente. 

 Las Islas Salvajes son un conjunto de islotes pertenecientes en la actualidad a Portugal a pesar de encontrarse mucho más cerca de Tenerife que de Madeira. Profundamente vinculadas a la historia de Canarias, fueron ocupadas de manera ilegal por Portugal, que además reclama en la actualidad trazar una mediana desde dichos islotes con Canarias. Esta ocupación lusa se justificó con la necesidad de una protección medioambiental que curiosamente contrasta con el silencio de dicho país al respecto de las prospecciones petrolíferas en nuestro país que, igualmente, afectarían a Salvajes. 


 Este lugar especialmente simbólico en relación con la cuestión de la soberanía de Canarias, fue elegido por los militantes independentistas canarios para protestar contra las prospecciones petrolíferas. Tras 16 horas de travesía en barco, los activistas isleños ondearon la bandera canaria y desplegaron la pancarta en el islote de Pitón Grande o Salvaje pequeña, un islote integrante de Las Salvajes. Ante esto la Armada portuguesa afirmará que serán expulsados en las próximas horas, todo ello unido a la alarma en los medios de comunicación portugueses que se han hecho eco del tema. 

 Los miembros de ANC declararon a los medios que quieren con esta acción que “Portugal y Europa tomen consciencia y actúen en consecuencia.” Por tanto a Portugal a mediar “en el Parlamento Europeo para que no se comprometa la frágil y exclusiva biodiversidad macaronésica, ante la actitud esclava del gobierno español, plegado completamente a los intereses de Repsol.” En el mismo comunicado afirman que “sin temor a equivocarnos que, si Canarias tuviese poder sobre su Zona Económica Exclusiva, si fuésemos un País independiente, no permitiríamos actuar a ninguna petrolera dentro de nuestro dominio marítimo.” Por último los canarios pretenden “evidenciar ante el mundo la injusticia por la que pasamos todos los habitantes del archipiélago, obligados por la administración española a soportar las acciones de las multinacionales petroleras contra la voluntad expresada por el pueblo canario”. 


 Por otro lado, Intersindical Canaria entiende que “esta valiente acción tomada por los miembros de ANC, integrada en la Coordinadora Canaria contra las Prospecciones, es de enorme valía, puesto que demuestra que la oposición a los sondeos implica, necesariamente, además de una lucha medioambiental, un debate sobre la soberanía y el derecho a decidir del pueblo canario sobre sus recursos y su futuro. Es por ello que apoyamos esta acción y nos solidarizamos con los compañeros y compañeras que la están llevando a cabo”.

Bonifacio: amor a Canarias

La heroica y desconocida vida del militante del MPAIAC Bonifacio Santos Herrera no debe ser olvidada. Obligado a exiliarse en Francia y posteriormente en Estados Unidos donde murió asesinado. Gracias al artista francés Féloche quedará inmortalizado en la música.


Josema González. El Majado.  La historia es bella, verdaderamente hermosa. De dinamitero de bancos a su olvidado nombre regresar a nosotros en una canción para recobrarnos memoria, para dejar de olvidar…. Bonifacio. Bonifacio Santos Herrera. 

 Bonifacio, conocido por “Manolo el gomero”, había nacido en La Gomera, en Las Rosas de Agulo, pero vivía en el Puertito de Güímar, en Tenerife, donde siendo un pibito aún se casa y va teniendo hijos… Bonifacio se gana la vida como paredero, es un hombre tranquilo y trabajador, amante de su país y, queriéndolo ver libre de España, se integra en el MPAIAC. Eran los convulsos y emocionantes años 70 del siglo XX, donde todo parecía posible, todas las utopías realizables tras el cabrón de Franco, por fin, morirse. A Bonifacio lo trancaron por poner un petardo en el Banco Bilbao, el que hoy es el poderoso BBVA, y por hacer ruido con otro en un supermercado; todo eso en el sur de Tenerife. Bonifacio estuvo detenido unos meses y, en cuanto pudo, antes de tener que comerse años de trullo, salió por patas y se refugió en Francia. Allí se enrolló con la madre de Féloche y los tres convivieron durante siete años en Clichy, un suburbio parisino. Féloche lo considera como un padre, alguien fundamental en su vida al que le sigue profesando un inmenso cariño. Bonifacio le hizo amar una isla que se hizo mítica en su infantil imaginación. Bonifacio enseñó a Féloche a silbar y la lucha canaria, le habló del monte y los barrancos, de los pájaros, del gofio y del potaje de berros, del mojo picón… Cuando tenía 11 años, Féloche visitó La Gomera y convivió con los familiares de Bonifacio en un verano que permanece imborrable. La isla mítica se hizo cierta y Féloche la vivió… 
Féloche en La Gomera

 Pero el Estado español no dejó de perseguir a Bonifacio y ante el riesgo de detención se embarcó a EE.UU. Allí en una ocasión lo visitó Féloche… En 2010, A Bonifacio lo matan en Nueva York unas personas a las que él había acogido en su casa… 

 Féloche no lo olvida, ni a La Gomera tampoco. Bonifacio se funde con La Gomera en la canción Silbo que se convierte en un éxito en Francia en la voz de Féloche… 

 Y la canción llega al CEO de Hermigua y la historia se desenreda a través del trabajo escolar e internet: Bonifacio es Manolo el gomero, independentista dinamitero, exiliado forzoso capaz de transmitir el amor que siente por su tierra a un niño francés. Y Féloche adoptó a Bonifacio y a La Gomera. Y ahora Féloche vuelve otra vez a La Gomera, devolviéndonos orgulloso a Bonifacio, devolviéndonos a su héroe, al padre que él adoptó. En los tiempos en que abiertamente ya decimos que los máximos ladrones se llaman bancos, Bonifacio regresa para quedarse con nosotros. Siéntanlo: Manolo el gomero es todo amor, es canción, es silbo, barranco, pájaro y patria. Y para los bancos, dinamita.




23/8/14

El País: editoriales coloniales al servicio del poder


Josemi Martín. Tamaimos. La tesis de que “ante intereses contrapuestos de España y Canarias, España siempre apostará por los suyos propios” aparece bien documentada en el fantástico ensayo Entender Canarias, del periodista grancanario José Agustín Alemán. Muchos son los ejemplos históricos que allí se citan para apoyar la citada tesis. Uno especialmente relevante, a mi juicio, es el que trajo como consecuencia la retirada de la flota pesquera canaria del banco canario-sahariano. Adolfo Suárez impuso los intereses nacionales -o sea, los intereses nacionales españoles- y hoy somos extranjeros en nuestras propias aguas.

Quienes todavía lean El País podrán encontrar otro ejemplo jugoso de esto que les digo en el editorial del domingo, 16 de agosto de 2014, titulada “Sondeos justificados”. Uno no espera de la prensa, de los medios de comunicación, objetividad y afán por conocer y divulgar la verdad, todo sea dicho. Ésos son ejercicios que los buenos periodistas ejercen a pesar de los consejos de administración de sus respectivas empresas y los capataces que enseñorean por las redacciones y estudios. Sin embargo, la desvergüenza del editorial con que nos obsequia el periódico de cabecera del grupo PRISA supera con creces los límites de lo que venía siendo acostumbrado en la prensa de la metrópoli.


Molesta mucho, según parece, el que el “trato colonial” que El País tilda de “afirmación falsa y demagógica” esté ahora en boca de todos, también del presidente de nuestro Gobierno, contra el que se carga especialmente en esta pieza, olvidando convenientemente que la postura del PSOE canario es idéntica. Denunciar la impresentable jerarquía antidemocrática entre metrópoli y colonia no resulta de buen gusto para según quiénes. Sin embargo, ¿cómo habría que de ser calificada entonces una decisión que ha sido tomada en contra de la práctica totalidad de las instituciones de las islas, su sociedad civil, organismos internacionales del ámbito medioambiental y científico, etc.? No se puede decir que haya sido precisamente un ejemplo de respeto a la voluntad popular. El matiz colonial viene además dado por la escandalosa diferencia de trato que el Gobierno de España da al archipiélago balear frente a las Islas Canarias. Otra vez los intereses contrapuestos entre España y Canarias. ¿Por cuáles va a apostar este gobierno y este ministro que no hace sino presionar a Repsol para que lleve adelante este proyecto de nimio interés para la multinacional? ¿Cómo se puede enmascarar que las mismas razones ambientales o de conveniencia para el sector turístico que se usan para impedir las prospecciones en Baleares, de repente no tienen la más mínima importancia en el caso canario? ¿Por qué se oculta que los sondeos tendrían lugar en aguas que no son de soberanía española? Nada de esto se dice en la editorial deEl País. Pocos silencios resultaron tan reveladores.


Si ese párrafo es tremendamente ilustrativo, no deja de abundar el siguiente en la conveniencia de que España “inventarie” unos improbables recursos -a tenor de lo ocurrido con las exploraciones marroquíes- como si no se supiera que la legislación actual concede automáticamente los derechos de extracción a quien haya realizado los sondeos. Pareciera que Antoni Brufau es el Comandante Jacques Cousteau, movido exclusivamente por conocer las riquezas del medio marino, sin ningún interés crematístico. Se alude de manera tramposa a las dificultades energéticas de España pero ni se menciona, porque no interesa, que ésos no son los problemas de Canarias, que tiene un vastísimo campo de desarrollo en las energías renovables y que no necesita que una multinacional perfore en sus aguas. No son nuestras necesidades ni nuestros problemas. Le deseamos a España la mejor de las suertes a la hora de resolver sus límites en el campo de la energía pero, ¿por qué eso se tiene que hacer a costa nuestra? Dicho de otra manera: los problemas energéticos de España no los va a resolver una multinacional perforando en nuestras aguas y los de Canarias, los resolveremos nosotros tan pronto tengamos la soberanía necesaria para poder hacerlo y cambiar la infame legislación anti-sector renovables del ministro Soria.

Por último, quieren los editorialistas de El País terminar con una nota de sensatez estudiada, aludiendo a la necesidad del diálogo entre Repsol y las autoridades locales. O sea, accionistas de una multinacional tratando de “convencer” a representantes elegidos por las urnas. Ése es el concepto de democracia que defiende por lo visto El País. Así las cosas, es obvio que no podemos juzgar a esta publicación por hacer periodismo sino por mostrarse definitivamente como lo que siempre fue: un panfleto al servicio de los intereses del poder económico allá donde éste se manifieste. Acaso sea esta verdad incontestable, junto con el recurrente desprecio colonial, la mejor enseñanza que los canarios podemos extraer del editorial de El País.

El PP defendiendo el medio ambiente y el turismo de SU PAÍS:

8/8/14

Ofensiva petroespañola


La cohesión de una sociedad, de un país como el nuestro frente al Gobierno de Españaestá dando sus frutos.  Estos resultados se manifiestan, por un lado, en la puesta de serias trabas jurídicas y políticas que ralentizan el atentado medioambiental y económico que suponen las prospecciones petrolíferas de Repsol en nuestras aguas. Y por otro lado, en la ofensiva represora del Estado Español y el dinero gastado por Repsol en intentar dividir a la sociedad canaria con propaganda barata pero masiva.

Sin embargo, creemos conveniente repasar la ofensiva española frente a la voluntad de nuestro pueblo en su empeño de imponer sus intereses coloniales. Lo creemos porque es fundamental ver con perspectiva las maniobras del imperio, de España, para comprender de manera más completa el conflicto. Son cuestiones que a pesar de la apariencia no son  inconexas. Y sobre todo por lo que podamos aprender de las mismas y la necesidad de valorarlas en su justa medida ya que, por desgracia, la ciudadanía canaria tiende a olvidar y ‘dejar pasar’ los constantes agravios a los que se le somete.

Lamasiva movilización en la ciudad de Telde contra el pregón de Jose Manuel Soria fue quizás la mejor respuesta que se le ha dado a las habituales maniobras y gestos provocadores del Partido Popular en Canarias a pesar de los heridos y las detenciones. El intento de criminalización que justifique una represión violenta que divida a la sociedad canaria constituye una de las toscas estrategias del Partido Popular que, de momento, no le ha funcionado. Al contrario, las evidencias hablan por sí solas, y el mejor exponente es quizás lagrabación que dio la vuelta al Estado de cómo un miembro de la policía española agredió brutalmente a un manifestante canario pacífico.

Telde recibe a Zoria. Agencia EFE

Ciudadana canaria brutalmente agredida por la policía española.
Desde el aparato mediático y judicial español también se proyectó la represión. Una vez másEditorial Prensa Ibérica se prestó a ello en su habitual línea de compromiso y estrecha colaboración con los aparatos represivos. En este caso hablamos de la denominada ‘Operación Carrete’, una surrealista operación dondese detuvo de manera arbitraria a 5 jóvenes canarios que se manifestaban contrael petróleo sin que aún quede muy claro de qué se les acusa. Además de la detención en sus domicilios, fueron señalados con datos personales en las páginas de La Opinión (Editorial Prensa Ibérica) como delincuentes si tansiquiera haber sido juzgados. Entre ellos destaca el artista JM, músico del grupo de rap‘Achicatnas’. Toda esta operación fue, en todo momento, aplaudida y exaltada por este medio de comunicación español en las Islas.

Al mismo tiempo no faltaron casos reproche a la oposición canaria en base a los prejuicios racistas arraigados en la sociedad española sobre los canarios. La prensa española se hacía eco de artículos de opinión de corteracista donde se calificaba a los canarios de ‘vagos’, ‘aplatanados’,‘mantenidos’ e ‘ignorantes manipulados por caciques’. Todo ello unido a una constante falta de respeto a las instituciones canarias y la voluntad de los canarios por parte del Partido Popular.

Pero si algo ha terminado de indignar a la sociedad canaria y hacer crecer la solidaridad internacional con esta lucha ha sido la marea negra que invadió las costas del sureste de Gran Canaria recientemente. Una oleada solidaria acudió masivamente a limpiar la costa ante el desprecio de la Delegación del Gobierno español y el Cabildo de la Isla en manos del Partido Popular. Sólo el Ayuntamiento de Agüimes y el Gobierno de Canariasintervinieron desde el primer momento. El Gobierno de España no sólo intervino tarde, sino que osó reprochar y desdeñar a los ciudadanos voluntarios que pusieron en riesgo su salud por el medioambiente.
 
Los heroicos voluntarios fueron despreciados por las autoridades españolas.
Aunque la útil oposición de la sociedad canaria y la bajada de ventas de las gasolineras de Repsol en Canarias pudiera otorgársele como origen y causa de la risible campaña de anuncios de la multinacional. Pero para ser sinceros, a nosotros se nos antoja un auténtico insulto a la inteligencia de todo un pueblo que aún creen menor de edad, dispuesto a venderse y deslumbrarse a cambio de las palabras mágicas ‘puestos de trabajo’.

Esta actitud hostil y soberbia acompañada de la imposición y desprecio a la sociedad canaria y sus instituciones nos lleva a reflexionar ¿Existe una voluntad de dañar el potente sector turístico de nuestro país?¿Podría responder esto a una presión del sector turístico español ante la competencia que le hace en canario con cifras records?

Autor: Pedro Delgado. Fuente: Sietesitios


3/8/14

La lumpenburguesía canaria ante el nuevo tiempo.


Se atribuye al  científico social y economista alemán Gunder Frank la definición del término lumpenburguesía sobre la década de los setenta.  Su significado le permitió ubicar un segmento vital en la perpetuación del modelo económico de las regiones subdesarrolladas y/operiféricas. Casualmente todas ellas excolonias o neocolonias,  que son, todavía hoy,  un mercado de mano de obra barata, con  gobiernos sin soberanía ni monopolio de la fuerza, ricos en materias primas, con poblaciones con altas tasas de exclusión social y marginalidad, inestabilidad social,  etc… y de donde las potencias dominantes sacan ingentes beneficios con la connivencia y complicidad precisamente de la lumpenburguesía.

Esta se define esencialmente por ser una burguesía autóctona con una conciencia de clase nula, imitadora de patrones, inconsciente de las potencialidades y los recursos del medio en el que se desenvuelve, y que es incapaz de articular una base económica autónoma, al margen de las relaciones tuteladas que puedan suscitarse con la burguesía foránea dominante y sus intereses prioritarios.

Gunder Frank diría que estamos definiendo algunas de las líneas de la “Teoría de la Dependencia”, y no le faltaría razón, pero aquí en las Islas Canarias le solemos dar de nombre “Pacto Colonial” y a su vez le añadimos unas cuantas décadas de dependencia desde que el bueno de Frank y sus colegas diseñaran la teoría.


La lumpenburguesía canaria, esencialmente rentista, sostenida en base a beneficios fiscales y la delimitación de una masa de consumo cautivo, ha generado todo un mecanismo de amortiguación de las ambiciones y la movilidad social basado en la aculturación social y a la creación de un sistema clientelar, generalmente local, que produce una suerte de redistribución de la riqueza como pago a la fidelidad dócil del individuo.

El éxito de este sistema ha dependido de altas dosis necesarias de corrupción, nepotismo, represión de la disidencia, pedagogía de destrucción de la identidad colectiva, etc…  Todo esto inflando el sentimiento típico de inferioridad postcolonial y enarbolando otros sentimientos prepolíticos como la canariedad o creando el espejismo interesado del insularismo.


En las décadas recientes el sistema no ha tenido casi grietas y el turismo no solo ha conseguido acabar con el resto de nuestros sectores productivos, sino que ha aumentado hasta límites máximos nuestra dependencia. El principal motor de nuestra economía, y por desgracia único, está entregado a manos privadas, mayoritariamente catalanas, baleares, madrileñas, alemanas, etc… y la presencia del sector público o de empresas canarias resalta por su ausencia y por su reduccionismo localista respectivamente.  De ahí, que rozando máximos de afluencia turística lo hagamos también en paro, pobreza y horas trabajadas.



Sin embargo, creo encontrarnos con suficientes argumentos como para reflexionar si, fruto de los recientes acontecimientos, una parte del Pacto Colonial comienza a resquebrajarse, o por lo menos se están resituando los términos y los actores. Más allá del continuismo en el modelo de Régimen Económico y Fiscal de Canarias como marco legal que ampara la perpetuación de las actuaciones de la lumpenburguesía canaria y su relación con el Estado y que, efectivamente, parecen no añadir nada nuevo; hay dos elementos, la privatización de los aeropuertos y el petróleo, que tienen un nexo común novedoso: la imposición.

Desde la perspectiva de la Teoría de la Dependencia, no es necesaria la imposición de la potencia dominante a la dominada, ni a sus ciudadanos; el esquema es tan efectivo, como para generar precisamente el encaje perfecto para la burguesía extractiva foránea, la lumpenburguesía rentista local, y la exclusión de la masa social domesticada y compasiva con su realidad. Sin embargo, atendemos ahora a un fracaso estrepitoso del Pacto Colonial por parte del Estado Español, incapaz de alimentar el hambre de sus sectores económicos sin imponer al pueblo canario actividades contrarias a sus preferencias, y las de su lumpenburguesía, que, de pronto, parece haber pegado un ligero estirón prepubertad, y sabe hasta reconocer dónde vive.

Bien es cierto que factores como el electoralismo, el afán martirizador de José Manuel Soria, o la necesidad de escapar al descrédito institucional, podrían explicar muchos comportamientos, o por lo menos son aristas a tener muy en consideración. Obviándolos osadamente, nos encontramos ante el hecho de que la imposición supone  un desafecto de la ciudadanía canaria para con las instituciones del Estado, y a su vez de su propia lumpenburguesía que se ha visto excluida del reparto y avocada a construirse un discurso propio,  que aunque coyuntural,  le permite pensar desde una perspectiva autónoma, y eso, desgraciadamente, es anómalo.


Solo el tiempo dirá el alcance de los efectos de la imposición unilateral del Estado, pero por lo menos, no cabe duda que estamos asistiendo a hechos ajenos al tradicional Pacto Colonial, y la desembocadura de los conflictos decidirá en cierta forma cómo quedará la nueva fórmula de relación que parece estar incubándose, derivada precisamente del colapso del sistema de ultradependencia, y que sitúa a la lumpenburguesía canaria en una encrucijada que le augura un futuro distinto.

10/6/14

Canarias dice NO al petróleo y exige un referendum




Nuestro pueblo ha hablado, se ha hecho respetar este pasado 7 de junio. La dignidad, la unidad de todo un país ha quedado patente frente a un Partido Popular que se ha quedado sólo en Canarias en su empeño de servir a España y a Repsol sin importarle el futuro de todo un pueblo. Quisiéramos dar la enhorabuena a todo el pueblo canario, agradecer a todos y todas aquellos que se han dejado la piel en esta lucha no sólo en las ocho islas de nuestra nación, sino a la gran labor de la diáspora canaria. En puntos tan distantes de la misma, como en la capital de España, en Uruguay, en Barcelona, en Bruselas, en Praia (Cabo Verde), en Sevilla, en Nueva York, en Buenos Aires, en Salamanca, en Bristol, en Berlín etc. Han mostrado su apoyo. También el destacado y profesional papel que ha jugado nuestro medio de comunicación público, la Radio Televisión Canaria, al abordar la información y el debate al respecto que ha contrastado con el silencio casi absoluto de los mass media españoles.

No obstante, hemos de tener en cuenta que esto sólo es el comienzo de una lucha que será larga. Aún quedan movilizaciones de todo tipo, y por supuesto, los enemigos de nuestro pueblo están y trabajarán por imponer el expolio. Los intereses son enormes y la ausencia de soberanía e independencia de Canarias les garantiza, en principio, el expolio colonial a la vieja usanza. No obstante la oposición masiva de nuestro pueblo y la exigencia de un referendum pueden abrir caminos que España tema, hecho que puede contribuir a que paremos este atentado. Al fin de cuentas es una más en nuestra historia, una ocasión más donde tenemos que enfrentarnos por tomar las riendas de nuestro futuro o seguir dejando que se nos tutele desde el extranjero por los siglos de los siglos.

Las Palmas de GC
Arrecife
Santa Cruz de Tenerife
Puerto Cabras
Santa Cruz de La Palma
San Sebastián de La Gomera
Frontera 

4/6/14

Petróleo ¿futuro o pasado?

Dejando de lado las críticas y mejoras que podríamos aplicar a Radio Televisión Canaria, es evidente que si los isleños no contásemos con un medio de comunicación público propio, probablemente ningún otro hubiera abordado esta cuestión vital para los canarios con tanta rigurosidad como lo han hecho los profesionales de la Televisión Canaria. Este documental y debate emitido por TVC debe ser divulgado ya que expone de manera clara la agresión en toda regla del Gobierno de España contra el futuro de todo nuestro pueblo.

Reflexionando Canarias: pasado, identidad y futuro.

Interesante reportaje de la lanzaroteña  Lancelot TV sobre el pasado, presente y futuro de nuestro país desde diversas perspectivas económicas y culturales. Una muestra de que, a pesar de los pesares, en este país se gestan iniciativas admirables y gran potencial por parte de nuestro pueblo. Un acierto enfocar la identidad más allá del pasado proyectando al futuro, uniendo nuestra particularidad con el desarrollo sostenible, con la esperanza de un futuro mejor, un futuro hecho con nuestras propias manos.

31/5/14

Cuando se ríen de todo un pueblo...



El Gobierno de España sigue adelante con su locura de extraer el petróleo de las aguas canarias tras la autorización de las prospecciones petrolíferas a la multinacional española Repsol. Como una despiadada apisonadora pasan por encima de los intereses y supervivencia de todo un pueblo, el canario, en defensa del interés de una multinacional. Todo ello, eso sí, tras proteger sus aguas y costas mediante la expresa prohibición de estas mismas prospecciones en aguas de Valencia y Baleares. Y es que el turismo y medio ambiente español es una cosa, y el de estas islas africanas otra muy distinta, por mucho que sean hoy nuestro motor económico exclusivo.



No es la primera vez que los intereses del España y sus multinacionales pasan por encima de los de nuestro país. Pero lo grave en esta ocasión es la gravedad del asunto, comprometiendo de manera irreversible nuestro medio ambiente y frágil economía basada en el turismo. Padeciendo Canarias unos índices de paro y miseria de los mayores de la UE, por encima de la media española, debe además correr con todos los riegos de la aventura expoliadora y colonial española, para eso están los territorios de ultramar...

Ante esta agresión directa, con recochineo incluido al ser aprobado en la víspera del Día de Canarias, desde este humilde espacio en la red queremos antes que nada felicitar y mostrar nuestra admiración por esos miles de ciudadanos canarios activistas que en todas las islas y en el extranjero llevan años movilizándose para luchar contra este disparate. Y lo más importante, queremos hacer un llamamiento a la participación, a la movilización de todos los ciudadanos canarios y extranjeros amigos de nuestro país. Pero, sobre todo, a la unidad, diferencias aparte, en esta lucha de todos y todas para salvar nuestro país canario de este atentado. 

Entre todos podemos ganar esta batalla histórica, pero necesitaremos compromiso, trabajo, inteligencia y constancia. Nuestros antepasados, y sobre todo nuestros hijos y descendientes nos miran, la historia nos contempla, estemos a la altura. Así podremos estar orgullosos en el futuro de haber luchado en bloque como pueblo que asume su responsabilidad con madurez y dignidad. Que construye su propio futuro sin yugos externos.

Es una cuestión de soberanía, de respeto.


5/5/14

Inauguración de la Casa Museo Secundino Delgado


Foto: Diario de avisios
Una vieja reivindicación del nacionalismo canario era la recuperación de la Casona de Secundino Delgado, ubicada en la localidad tinerfeña de Arafo y declarada Bien de Interés Cultural. Cabe señalar en este esfuerzo el trabajo realizado desde hace años por la Asociación Secundino Centenario. Finalmente, el Cabildo tinerfeño y el Ayuntamiento de Arafo firmaron recientemente un convenio de cesión del uso del inmueble, una vez finalizada su rehabilitación. La obra supuso una inversión de 400.000 euros por parte del Cabildo insular espacio que será dedicado a su figura y como espacio cultural del municipio.

Por fin este 4 de mayo, coincidiendo con el 102 aniversario del fallecimiento del Prócer, se inauguró la Casa Museo Secundino Delgado con una notable asistencia de público. Entre los asistentes cabe destacar diversas organizaciones y familiares del propio Secundino. Como anécdota no faltaron ciertos cargos públicos como Fernando Clavijo, Jose Manuel Bermúdez o el mismo presidente Paulino Rivero. Basicamente no dijeron nada interesante, en su línea habitual de descafeinar y vanalizar la figura del revolucionario, independentista y luchador internacionalista Secundino Delgado.

Abandonada durante decadas constituye, sin lugar a dudas, un BIC histórico de primer orden. Fue lugar de residencia del Padre del Nacionalismo Canario durante amplios periodos figurando incluso en su obra literaria como en su autobiografía ‘Vacagüaré-Via Crucis”. A pesar del oportunismo de unos y el intento de tergiversación de la vida y obra del Padre del Nacionalismo Canario, sus ideas revolucionarias y sus aspiraciones de emancipación nacional no podrán ser jamás omitidas.

'Veredas' y la educación canaria, una reflexión necesaria

Pedro Delgado. Sietesitios.info. El acceso a una formación básica que integre nuestra realidad constituye un derecho que aún no hemos ganado como pueblo tras más de treinta años de autonomía. Nuestro español, nuestra cultura, identidad, historia, geografía y realidad social padecen un auténtico apartheid en el sistema educativo.  

La canariedad es un hecho ‘correctamente desvalorizado’, reducido a la marginalidad, a las meritorias iniciativas individuales, es etiquetada como lo eternamente anexo, complementario. Como ese cuadernillo que nunca se acaba impartiendo y esa identidad que se caricaturiza a lo meramente gastronómico y lúdico. Una exclusión y marcaje vergonzoso que transmite un mensaje fundamental al alumnado: la canariedad es un elemento exclusivamente lúdico, ajeno a nuestro día a día y responsabilidad ciudadana. Con todo, no nos engañemos, la complicidad de gran parte de la sociedad canaria escasamente sensibilizada, incluyendo amplios sectores del profesorado, es evidente. Lo que se desconoce no se puede querer.

Mientras, pasan las generaciones isleñas, condenadas como sus padres y abuelos al analfabetismo más atroz sobre su propia realidad. Una programación desde chinijos para consolidar una estructura mental descentrada y ubicada en otras latitudes que no corresponde a su día a día. En consecuencia, una percepción dependiente. 

Una irresponsabilidad que acarrea graves consecuencias de las que generalmente no somos conscientes. La exclusión de Canarias del ámbito educativo no sólo nos desarraiga y diluye como nacionalidad, sino que convierte a los ciudadanos de este Archipiélago en una masa manifiestamente manipulable por los poderes e intereses ajenos.

Una sociedad que ignora los valores de su territorio y sus paisanos dificulta la toma de conciencia y responsabilidad sobre la gestión de su propia realidad, de su propio país. Los hechos hablan por sí solos cuando comparamos el grado de movilización e implicación social ante una problemática estatal y una específicamente nacional. Cambiar esta perspectiva parece ser un riesgo que un Gobierno de Canarias autodenominado ‘nacionalista’ no quiere asumir. ¿Puede ser el conocimiento de Canarias por su propia gente un peligro para los intereses especulativos y socioeconómicos del poder en las Islas? 


La iniciativa ciudadana, el “Proyecto Veredas” 
Foto: Teldeactualidad.com

La reivindicación activa de una Escuela Pública Canaria se remonta a la década de los ochenta del siglo pasado por iniciativa del sindicalismo docente y el movimiento nacionalista canario. No obstante, frente a cuestiones de índole presupuestaria se fueron relegando las relacionadas con los contenidos canarios hasta pasar al plano meramente nominal y simbólico. Si no, ¿cómo explicar que tras décadas no se haya impulsado ni un solo centro privado o concertado bajo las premisas de una educación canaria? ¿Donde están las iniciativas y presión de la comunidad educativa por la integración transversal de Canarias en la educación?. A ello contribuyó diversos factores que culminaron con la llegada al poder de Coalición Canaria que optó, al contrario de lo que se esperaba, por una postura manifiestamente conservadora al respecto. La tradicional reivindicación se desinfló.

El nuevo milenio trajo consigo una iniciativa ciudadana que pudo ser el germen del cambio ante la pasividad institucional. En el año 2000, en la milenaria ciudad de Telde surge el “Proyecto Veredas”, con el objetivo de acercar e integrar los contenidos canarios en la escuela, en un primer momento del municipio con la idea de extenderlo al resto del país.

Con el apoyo de la concejala de educación Gregoria González Valerón en unos pocos meses Veredas fue toda una realidad que dio empleo a doce monitores y acercaron Canarias a una media de 10.000 niños. La ardua labor de estos teldenses obtuvo rápidamente numerosos reconocimientos de la comunidad educativa, intelectuales de muchos campos e incluso de equipos pedagógicos del mismo Gobierno de Canarias. En palabras del sociólogo y miembro de Veredas, José Carlos Martín Puig Por primera vez en la historia de la educación en Canarias un municipio tomó por bandera hacer cultura, revalorizar nuestras señas de identidad y llevarla al corazón mismo donde se forjaban las generaciones futuras, la escuela.” 
  
Pero el proyecto se complica cuando en el 2003 llega al gobierno municipal el Partido Popular con el apoyo de AFV-CIUCA. En cuatro años la financiación se vió ampliamente mermada, Veredas se queda con tan sólo dos monitores y gracias al apoyo de la comunidad educativa teldense y las AMPAS el proyecto sobrevive. Con la llegada en 2007 del nuevo gobierno de Nueva Canarias, el proyecto vuelve a tomar impulso con la firma de convenios que amplían el ámbito de actuación de Veredas a diversos barrios y formación de valores con un centro abierto por las tardes y con cinco monitores más. Volvieron los reconocimientos e interés por extender la iniciativa a otros municipios del país. El Cabildo grancanario mostró su interés por convertir a Telde en la sede de la formación de monitores de esta área. Los conservadores de la Cueva Pintada, señalaron a Veredas como un proyecto de gran calado, solvencia y rigurosidad metodológica. Investigadores, artistas, escritores, científicos, arqueólogos, folcloristas apoyaron y colaboraron con el Proyecto Veredas.

Con la nueva arribada del Partido Popular al gobierno de Telde la incertidumbre volvió a ceñirse sobre el Proyecto Veredas. Como era de esperar la crisis sería la excusa perfecta para erradicar un proyecto de estas características como tantos del ámbito educativo. Desde los miembros de Veredas se recuerda que mientras se deja morir a Veredas, el consistorio ha invertido en cuestiones de dudosa necesidad  como viajes a Corea y la contratación de cinco periodistas como asesores por más de 200.000 euros. Hechos que muestran las verdaderas prioridades el gobierno municipal.

José Carlos Martín comentó al respecto que "Veredas le quedaba grande a quien concibe la canariedad como una mezcla barata entre gofio, romería y el somos costeros, respetable, pero insuficiente y grotesco para una gran ciudad como Telde. Con Veredas no sólo se pierden empleos, se pierde aún más prestigio, se pierde una iniciativa educativa que, por pedigrí, hubiera encontrado patrocinador sin mucho esfuerzo, pero eso es mucho pedir para quien sólo calienta un sillón.” 


Toca reflexionar no sólo sobre el silencio de la prensa y la sociedad, sino también por la valentía y tesón de los profesionales y ciudadanos que han impulsado un proyecto de las características de Veredas. La pelota ha estado, durante catorce años, en el tejado del poder. No obstante, han optado por el pasivo ‘correcto apartheid’ de la canariedad en la educación. Con una autonomía de más de tres décadas, que brinda más de un 30% de competencias en materia educativa, Canarias sigue negándose así misma.