9/4/13

Balance nefasto para la agricultura canaria tras 20 años de REA

Un sector primario fuerte es una de los pilares estratégicos que consolidan un país. No es casual la imposición de medidas como el REA que bajo su excusa particular trata, mediante subvenciones a los importadores, de erradicar un sector fundamental para construir independencia: la soberanía alimentaria.


-El REA ha reducido un 65% la participación de los productos canarios entre 1990 y 2009
-Los cereales, la leche y el vino han sido los productos canarios más afectados.
-Las explotaciones agrícolas han descendido un 64% en tan sólo 20 años.
-Canarias es la RUP que más porcentaje del REA emplea para importar productos de consumo.

C. Acosta (@cmacostah). El Día. ¿Qué balance deja para el campo canario cerca de 20 años en subvenciones a las importaciones? El técnico y responsable de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Canarias, Manuel Redondo, lo tiene claro: una progresiva pérdida de cuota de mercado del producto autóctono frente a las importaciones. El Régimen Específico de Abastecimiento (REA) forma parte de las ayudas comunitarias puestas en marcha a principios de los años 90 a favor de las Regiones Ultraperiféricas (RUP) -Canarias, entre otras- en atención a sus mayores costes para la producción de alimentos por la lejanía al territorio continental y otros factores. La filosofía detrás del REA es asegurar el abastecimiento del Archipiélago de dos tipos de productos: los considerados básicos para el consumo directo y también los necesarios para la transformación y la utilización como componentes agrícolas. En ambos casos, se supone que el REA debería compensar esos costes extra derivados de la condición de región RUP y funciona mediante la exención de derechos de aduana, por una parte, y la concesión de ayudas a la importación, por otra.

Más allá de los argumentos y contrargumentos que puedan darse, los datos que esgrime la COAG -que salen del propio Ejecutivo regional- dejan en evidencia un retroceso cercano al 65% de la participación de mercado del producto local entre 1990 y 2009 en lo que a los cereales se refiere. Ese bajón lo han ganado las importaciones. La COAG midió la variación de la cuota del producto local en Canarias entre 1990 y 2009 mediante el establecimiento de la proporción de mercado en que los cultivos y la carne del Archipiélago están disponibles frente a los importados hasta conformar la cesta global de alimentos. Relaciona así el dato de unos y otros y llega al porcentaje en que bajan -la mayoría- o sube su peso en la oferta global el producto local.

El caso de los cereales es el más sangrante, pero no el único. La leche producida en las Islas ha perdido más de un 30% de participación de mercado en ese periodo de tiempo, un porcentaje muy similar al que ha retrocedido el vino canarioPor su parte, los huevos han retrocedido en más de un 20%, mientras que la pérdida de mercado en el caso de las hortalizas y legumbres isleñas se acerca a esa cifra sin alcanzarla. Además, la carne de las Islas también abastece en menor medida al consumidor: su cuota ha bajado en torno a un 11% en esas casi dos décadas. Hay una excepción a estos retrocesos: la fruta isleña, que durante todos estos año ha aumentado su participación de mercado en cerca de un 11%. Otro parámetro que muestra la evolución del campo canario es el número de explotaciones. Según Redondo, que se apoya en los datos de los censos agrarios, entre 1999 y 2009 han descendido en el Archipiélago desde 37.295 hasta 13.442, lo que supone una caída de casi el 64% en ese periodo de tiempo. 

El informe de la firma consultora en asuntos medioambientales y de desarrollo Oréade Brèche lo dijo claro: subvenciones a las importaciones sí, pero no en contra de las producciones locales. El estudio, encargado y financiado por Bruselas con anterioridad a la elaboración de las conclusiones oficiales de 2010, advierte de que en Canarias existen "incoherencias internas" en el Posei porque determinados productos que se benefician del REA "compiten con las producciones locales". Por ello no sorprende que entre las recomendaciones del informe figure, justo, que en Canarias debe disminuir el nivel de ayuda y el volumen del plan de previsiones REA para los productos que compiten con las producciones locales y reducir de forma gradual las ayudas sobreestimadas.

Al margen de ello, y tras alertar de que muchas actividades agrícolas no son rentables en las RUP sin ayudas -incluidos los cultivos de exportación-, recomienda a los estados miembros que realicen una "reflexión a largo plazo" sobre el reparto presupuestario entre sectores y la "justa" adecuación de los importes a las necesidades. "La transferencia entre sectores debe responder de forma parcial a los que crecen (frutas, hortalizas y ganadería)".

LAS CLAVES

¿Qué ayudaría a revertir la situación? Según el informe Oréade Brèche, el mantenimiento del REA debe dar prioridad a los insumos agrícolas y los productos destinados a la transformación. Solo Canarias ha llegado a destinar en torno al 50% del REA para subvencionar las importaciones de productos de consumo. El informe Oréade Brèche confirma que Reunión, Guyana, Azores, Guadalupe y Martinica gastan casi el 100% del REA en insumos de transformación. La excepción junto a Canarias es Madeira, pero en una proporción menor. Las conclusiones del informe Oréade Brèche sirvieron de partida en 2010 al informe de la Comisión Europea al Parlamento y al Consejo sobre el Posei. El autoabastecimiento alimentario es una de las recomendaciones que efectuó la Comisión a los estados miembros, a quienes exigió una mejor aplicación de las ayudas. Sí al REA, pero no a costa de las producciones locales