o hablar de los históricos delirios racistas de este diario tinerfeño, que sólo molestaron cuando empezó a hablar de independentismo. Lo que se crítica en el programa es, de hecho, las ideas independentistas. Y es que es verdad, en Canarias hay hambre, y no es que lo ‘inventemos’ los nacionalistas canarios, sino que ‘inventa’ un organismo tan ‘independentista y radical’ como Caritas. A partir de ahí, los comentarios ofensivos hacia el habla canaria, asegurando que nos ‘comemos vocales’, que decimos ‘muyayo’ y que a Yahel ‘no se le puede entender’, nos revelan por un lado, una ignorancia sobre la propia lengua española lamentable, y en segundo lugar, un desprecio a nuestra habla irracional. La escena de los ‘etarras canarios’ -en alusión al independentismo canario- con una máscara de Carnaval, una foto de Pedro Guerra y una bandera del Cabildo de Gran Canaria con su bolsa de plátanos, pone la guinda. No es una cuestión que carece de importancia la relación entre las ideas independentistas canarias y ETA, una criminalización de las ideas intolerable, ya que a pesar de la actuación política pacífica y del independentismo canario desde el final de la transición, no ha servido para liberarse de los intentos de relación españolista con una organización armada que no tiene nada que ver con Canarias. Un problema entre españoles y vacos que a los canarios ni nos va ni nos viene. Llamándonos ‘atrasados’ se reúnen una serie de topicazos sobre los canarios tan arraigados en España como la ignorancia sobre la realidad de nuestro país.
Es evidente que todo ésta xenofobia sociológica entre los españoles es lo único que permite que estos chistes sin gracia alguna de dos pseudohumoristas con nula creatividad tengan ‘gracia’ entre el público español. No sólo demuestran tener un absoluto desconocimiento del país de los canarios, sino que reafirman la persistencia y consolidación del estereotipo tradicional del ‘godo’, y de una sociedad como la española que le importa un comino Canarias. Algunos canarios y canarias toleran este tipo de burlas justificandolas ya que 'tambien se rien de andaluces'.¿Acaso nosotros somos andaluces? Nosotros no tenemos porque tolerar humillaciones porque otros pueblos lo hagan. Es más, es de justicia recordar que estas 'gracias' y topicazos sobre los andaluces no hacen ninguna gracia entre amplios sectores de la sociedad andaluza, o catalanes. Tampoco hacen ninguna gracia entre los suramericanos el topicazo de moda del 'machu-pichu'. ¿Qué pasaría si esta burla fuera dirigida hacia los negros,los marroquís o los judíos? no tardarían en llegar las acusaciones de racismo y xenofobia ¿los canarios, suramericanos o andaluces somos menos?. Ni siquiera los canarios nos libramos de ridiculizar a nuestros paisanos en general, incluso con los de una isla en particular (La Gomera), que también condenamos y hemos denunciado aquí. Esta aureola de progresía que muchos otorgaban hasta el día de hoy en Canarias a estos humoristas ha quedado en evidencia y nos ha recordado una vez más a los canarios que un godo, de derechas o de izquierdas, sigue siendo un godo. Nosotros seguimos tomando nota.