7/2/13

No me llames español


El Carnaval, esa fiesta de tanto arraigo en este país y que siempre han intentado exterminar y posteriormente vaciar de contenido popular. Quizás hoy sea el de Las Palmas de GC el principal ejemplo de ello. Pero sin duda las murgas conforman el ámbito que mejor conserva esa esencia popular con todas sus contradicciones. Decimos esto porque aún no son pocas las que persisten con la casposa y desfasada matraquilla  contra la isla de al lado y la exaltación homófoba. Pero por suerte ya no es extraño disfrutar en nuestros carnavales de murgas realmente consecuentes y responsables con la problemática social y nacional de Canarias. Que disfruten de los chicharreros “Diablos Locos” y su pedazo de letra.