29/5/12

El gran fracaso del Azawad

Fue bonito mientras duró. Lo que se prometía como la definitiva liberación del sufrido pueblo tuareg en el Norte de Mali (Azawad) se ha truncado ante la intervención del islamismo. 


Blog Nación Canaria. Se puede definir como una de las mayores decepciones políticas de nuestro entorno norteafricano donde un movimiento independentista ha traicionado sus propios principios más elementales. El MNLA (Movimiento de Liberación Nacional del Azawad) de corte democrático y  laico, ha decidido fusionarse con un movimiento islámico (Ansar Dine) que operaba en el país. Tras recorrer el mundo haciendo una llamada a la comunidad internacional garantizando la construcción de un Azawad democrático y laico, el MNLA al fusionarse con Ansar Din para crear un Consejo Nacional de Transición del Estado islámico del Azawad han aceptado la regla básica de los islamistas; que el Azawad se constituya como estado islámico, y Ansar Din dice aceptar la independencia, proyecto político que jamás había apoyado. Este acuerdo contenta al MLNA, cuya principal reivindicación era la independencia, y a Ansar Din, grupo armado cuya única reivindicación era la aplicación de la ley islámica en los territorios bajo su control.
Miembros de la organización islamista Ansar Dine en Mali
La salida escogida del MLNA ha sido quizás la peor de todas, pero sin embargo puede deberse al simple hecho de no poder garantizar el control de su propio territorio –al contrario de lo que afirmaban-. Otro hecho es que un movimiento como Ansar Din cuenta probablemente con toda una red internacional de apoyo islamista procedente especialmente de Oriente Medio. Esto contrasta con un movimiento independentista tuareg que se encuentra totalmente aislado en el ámbito internacional salvo por el apoyo del exiguo movimiento amazigh. La lucha legítima del pueblo tuareg por su liberación que siempre hemos apoyado, ha sido traicionada por los propios dirigentes del MNLA, dando la espalda a su propia identidad amazigh y democrática que poco tiene que ver con el oscurantismo del integrismo islámico. Los petrodólares de los países árabes son quizás el detonante de este cambio ante un incierto futuro para un MLNA y un Azawad que se encontraban solos en el mundo ante el bloqueo internacional. El futuro es incierto, ya que el conflicto puede recrudecerse ante la intervención del islamismo y el nulo reconocimiento internacional al nuevo estado que puede desembocar en un nuevo conflicto armado de mayor envergadura.

Canarias y el Azawad

El mapa revela la cercanía geográfica del conflicto

Para nosotros el nacimiento del Estado del Azawad era importante por varios motivos. En primer lugar se trataba de un país que se independizaba a unos pocos cientos de kilómetros de Canarias, en el entorno natural de nuestro país, en el que por nuestra conveniencia no deberíamos dar la espalda eternamente. Todo lo contrario, si queremos defender un futuro seguro para Canarias habrá que defender nuestros intereses y los cambios políticos democráticos, pacíficos y estabilizadores. Para nosotros, la independencia del Azawad podía ser tan positiva y legítima como la del Sahara Occidental, unos ejemplos que a pesar de las diferencias están muy próximos no sólo geográficamente sino de nuestro futuro como pueblo. Sí esos pueblos pueden ¿Canarias debería estar condenada hasta la eternidad a no decidir su futuro? El estado del Azawad se presentó como un proyecto democrático y laico frente a una turbia Mali donde se oprimía a las poblaciones legítimas amazighes del norte buscando una limpieza étnica del desierto, mientras los grupos islamistas campaban a sus anchas. Por no nombrar las raíces históricas y culturales que los canarios compartimos con los pueblos amazighes y que se hunden en la noche de los tiempos. Además, constituiría el primer proyecto de estado propiamente amazigh en el norte de África que abriría una brecha con el modelo confesional y antidemocrático del araboislamismo de los estados norteafricanos hegemónicos en nuestro entorno. Por último, el proyecto del Azawad rompía con uno de los grandes tabúes del colonialismo en África; la inviolabilidad de las fronteras establecidas, que en algunos casos puede ser un punto de acuerdo, pero que condena a numerosos pueblos a una convivencia imposible que condena cualquier desarrollo futuro. Estrategias ideales para mantener a largo plazo estados desestructurados a merced del intervencionismo imperialista. Nos guste más o menos, buena parte del futuro, como lo fue en el pasado, estará ligado a los acontecimientos que se desarrollen en nuestro entorno más cercano y natural que es el Norte de África. Por ello, es vital menos estar informados de lo que ocurre a esos pocos kilómetros, y ya sólo por ese motiva se justifica nuestro esfuerzo en dar a conocer la realidad de este caso y esta lucha, con sus luces y sombras.

En definitiva podríamos concluir que una vez más, toda esta revolución se trató de un espejismo del desierto, a no ser que el destino nos depare otras sorpresas tan habituales últimamente en la vieja Tamazgha...


Movimiento amazigh

El variado movimiento amazigh internacional se encuentra consternado por esta transformación islamista del independentismo azawadí. Así, han retirado toda la red de apoyo y solidaridad que estaba en proceso de desarrollo con el MLNA y el proyecto de un Azawad democrático y laico. Una característica ampliamente extendida y asumida en el movimiento amazigh internacional –con sus múltiples matices- es su rechazo al islamismo político –que no a la religión- y al panarabismo que niega la realidad diversa del norte de África y sobre todo la que constituye los pueblos amazighes. Esto se traduce en una perspectiva política más comprometida con los principios de la democracia formal y contrarias a los modelos hegemónicos del Norte de África bastante alejados de cumplir unos mínimos democráticos. Este hecho determina sin duda alguna el estupor reinante en el movimiento amazigh que había centrado sus esperanzas en el Azawad como un ejemplo de estado amazigh democrático y laico que respetara su diversidad cultural y política.