

Sobre estas acusaciones no hay mucho que decir, ya que lo primero que demuestra es que este señor está más perdido que un choni en Taburiente. No es la primera vez que esta persona acusa, a todo aquel que discrepe, de colaboración con los servicios secretos, de trabajo para Madrid o de policía español entre otros halagos. Y así se quedó sólo y volverá a quedarse sólo por mucho bombo que le den desde El Día.
Aunque no es novedad que falte el respeto a militantes independentistas y a los canarios en general, es la primera vez que concretamente este humilde blog tiene el honor de ser blanco de su senil verborrea. Lo grave es que tras el total descrédito que ya poseía entre la casi totalidad del campo independentista, gracias al impulso del diario El Día, el cubillismo vuelve a resurgir de las cavernas influyendo hasta en cierta juventud que ante la falta de referentes claros se han agarrado a la figura de una persona que sin duda es fundamental en la historia del independentismo, pero que en la actualidad es sólo eso; historia.
No es nuestra intención criticar a Cubillo, ya que él mismo se retrata, pero creemos que es de justicia mostrar nuestra hartazgo de un personaje que no ha dejado de faltar el respeto y sembrar cainismo en el seno del nacionalismo durante décadas. No olvidamos sus últimas acusaciones infantiles y gratuitas a la izquierda independentista por no querer someterse a su dictadura personal. No olvidamos el boicot activo de sus seguidores a las organizaciones de la izquierda independentista. Es un honor ser oficialmente "non grato" del cubillismo.