La reciente polémica generada alrededor de la expulsión de la independentista saharaui Aminatu Haidar del Sahara Occidental por las autoridades marroquís resurge el debate sobre dicho país.

Desde luego que nosotros reiteramos nuestro apoyo al derecho de Autodeterminación e Independencia del Sahara Occidental. El pueblo saharaui no es lo mismo que la organización independentista Frente Polisario. Entendemos también que la ocupación marroquí del Sahara Occidental es totalmente ilegal como reitera la Unión Africana y la ONU, y que Francia y España son cómplices de la misma, dando su apoyo explícito a la ocupación el PSOE y el PP. No olvidemos que España es de los estados que más armas vende a Marruecos y que más invierte en sus territorios ocupados. El Reino de Marruecos es además un estado con evidentes deficiencias democráticas de ideología conservadora y arabista. Un estado dependiente en buena parte de potencias como Francia, Estados Unidos y Arabia Saudita. Es necesario que el nacionalismo canario sea consciente de su situación geoestratégica y pensar Canarias en clave de defensa de sus intereses nacionales, en clave de Estado. La solidaridad internacional es necesaria y deseable, pero siempre de manera recíproca. La solidaridad no es una limosna absurda donde unos pueblos tienen que hacer de tonto útil para favorecer a otros sin más. Y mucho menos cuando nuestro pequeño gran país hoy por hoy se encuentra totalmente privado de casi cualquier apoyo internacional –salvo honrosas excepciones nunca institucionales o estatales-. En definitiva, la solidaridad con otros pueblos es antes que nada no perder de vista nuestros intereses nacionales, con el objetivo de compartir nuestra lucha con otros pueblos fortaleciendo la construcción de un mundo mejor entre todos. Por desgracia este axioma fundamental ha sido comúnmente olvidado por los canarios, entregándonos hipócritamente a causas ajenas donde nadie nos llama, precisamente porque no hemos peleado lo suficiente por ser nadie.
Artículos relacionados:
Blog NACIÓN CANARIA