23/9/14

Desde las Salvajes contra el petróleo y por la independencia del país

Militantes de ANC exigen desde Salvajes a Portugal y la UE que no anteponga los intereses de Repsol a los del medio ambiente. 

 Las Islas Salvajes son un conjunto de islotes pertenecientes en la actualidad a Portugal a pesar de encontrarse mucho más cerca de Tenerife que de Madeira. Profundamente vinculadas a la historia de Canarias, fueron ocupadas de manera ilegal por Portugal, que además reclama en la actualidad trazar una mediana desde dichos islotes con Canarias. Esta ocupación lusa se justificó con la necesidad de una protección medioambiental que curiosamente contrasta con el silencio de dicho país al respecto de las prospecciones petrolíferas en nuestro país que, igualmente, afectarían a Salvajes. 


 Este lugar especialmente simbólico en relación con la cuestión de la soberanía de Canarias, fue elegido por los militantes independentistas canarios para protestar contra las prospecciones petrolíferas. Tras 16 horas de travesía en barco, los activistas isleños ondearon la bandera canaria y desplegaron la pancarta en el islote de Pitón Grande o Salvaje pequeña, un islote integrante de Las Salvajes. Ante esto la Armada portuguesa afirmará que serán expulsados en las próximas horas, todo ello unido a la alarma en los medios de comunicación portugueses que se han hecho eco del tema. 

 Los miembros de ANC declararon a los medios que quieren con esta acción que “Portugal y Europa tomen consciencia y actúen en consecuencia.” Por tanto a Portugal a mediar “en el Parlamento Europeo para que no se comprometa la frágil y exclusiva biodiversidad macaronésica, ante la actitud esclava del gobierno español, plegado completamente a los intereses de Repsol.” En el mismo comunicado afirman que “sin temor a equivocarnos que, si Canarias tuviese poder sobre su Zona Económica Exclusiva, si fuésemos un País independiente, no permitiríamos actuar a ninguna petrolera dentro de nuestro dominio marítimo.” Por último los canarios pretenden “evidenciar ante el mundo la injusticia por la que pasamos todos los habitantes del archipiélago, obligados por la administración española a soportar las acciones de las multinacionales petroleras contra la voluntad expresada por el pueblo canario”. 


 Por otro lado, Intersindical Canaria entiende que “esta valiente acción tomada por los miembros de ANC, integrada en la Coordinadora Canaria contra las Prospecciones, es de enorme valía, puesto que demuestra que la oposición a los sondeos implica, necesariamente, además de una lucha medioambiental, un debate sobre la soberanía y el derecho a decidir del pueblo canario sobre sus recursos y su futuro. Es por ello que apoyamos esta acción y nos solidarizamos con los compañeros y compañeras que la están llevando a cabo”.

Bonifacio: amor a Canarias

La heroica y desconocida vida del militante del MPAIAC Bonifacio Santos Herrera no debe ser olvidada. Obligado a exiliarse en Francia y posteriormente en Estados Unidos donde murió asesinado. Gracias al artista francés Féloche quedará inmortalizado en la música.


Josema González. El Majado.  La historia es bella, verdaderamente hermosa. De dinamitero de bancos a su olvidado nombre regresar a nosotros en una canción para recobrarnos memoria, para dejar de olvidar…. Bonifacio. Bonifacio Santos Herrera. 

 Bonifacio, conocido por “Manolo el gomero”, había nacido en La Gomera, en Las Rosas de Agulo, pero vivía en el Puertito de Güímar, en Tenerife, donde siendo un pibito aún se casa y va teniendo hijos… Bonifacio se gana la vida como paredero, es un hombre tranquilo y trabajador, amante de su país y, queriéndolo ver libre de España, se integra en el MPAIAC. Eran los convulsos y emocionantes años 70 del siglo XX, donde todo parecía posible, todas las utopías realizables tras el cabrón de Franco, por fin, morirse. A Bonifacio lo trancaron por poner un petardo en el Banco Bilbao, el que hoy es el poderoso BBVA, y por hacer ruido con otro en un supermercado; todo eso en el sur de Tenerife. Bonifacio estuvo detenido unos meses y, en cuanto pudo, antes de tener que comerse años de trullo, salió por patas y se refugió en Francia. Allí se enrolló con la madre de Féloche y los tres convivieron durante siete años en Clichy, un suburbio parisino. Féloche lo considera como un padre, alguien fundamental en su vida al que le sigue profesando un inmenso cariño. Bonifacio le hizo amar una isla que se hizo mítica en su infantil imaginación. Bonifacio enseñó a Féloche a silbar y la lucha canaria, le habló del monte y los barrancos, de los pájaros, del gofio y del potaje de berros, del mojo picón… Cuando tenía 11 años, Féloche visitó La Gomera y convivió con los familiares de Bonifacio en un verano que permanece imborrable. La isla mítica se hizo cierta y Féloche la vivió… 
Féloche en La Gomera

 Pero el Estado español no dejó de perseguir a Bonifacio y ante el riesgo de detención se embarcó a EE.UU. Allí en una ocasión lo visitó Féloche… En 2010, A Bonifacio lo matan en Nueva York unas personas a las que él había acogido en su casa… 

 Féloche no lo olvida, ni a La Gomera tampoco. Bonifacio se funde con La Gomera en la canción Silbo que se convierte en un éxito en Francia en la voz de Féloche… 

 Y la canción llega al CEO de Hermigua y la historia se desenreda a través del trabajo escolar e internet: Bonifacio es Manolo el gomero, independentista dinamitero, exiliado forzoso capaz de transmitir el amor que siente por su tierra a un niño francés. Y Féloche adoptó a Bonifacio y a La Gomera. Y ahora Féloche vuelve otra vez a La Gomera, devolviéndonos orgulloso a Bonifacio, devolviéndonos a su héroe, al padre que él adoptó. En los tiempos en que abiertamente ya decimos que los máximos ladrones se llaman bancos, Bonifacio regresa para quedarse con nosotros. Siéntanlo: Manolo el gomero es todo amor, es canción, es silbo, barranco, pájaro y patria. Y para los bancos, dinamita.